Salto, Jueves 19 de Octubre de 2017

Diálogos

Politica | 12 Mar. -Normalmente siempre soy yo el que llega primero. ¿Se cayó de la cama? ¿Cómo anda?

-¡No! Deje de embromar… Desde el domingo pasado que ando mal.

-¿Cuál es el motivo, mi amigo? ¿Lo puedo ayudar en algo?

-Vamos a tener que tapar la cagada hoy, pero ya es tarde.

-La verdad que no entiendo, exprésese mejor: En todo caso hoy vamos a tener que corregir nuestro error…

-… Como sea, pero hoy algo vamos a tener que decir…

-No sé a qué se refiere…

-…El domingo pasado, la Sandra me pidió expresamente que no me olvidara de hablar de un tema que, “asegún” ella, era muy importante… ¡Y no va creer que yo me olvido de tocar el asunto! Cuando llego a las casas me preguntó si habíamos hablado del tema, y ahí me corrió un frío en la espalda…

-Ja ja… ¿Y cuál es el asunto?

-El asunteo es que… ¡¡¡Nos olvidamos de hablar de la Adelina!!!

-Shhhhh… No grite… baje la voz…

…¡¡¡El domingo pasado nos olvidamos de hablar de la Adelina!!!
-¡Pero no grite! Cálmese… No es para tanto.

-¿Cómo va a decir eso? ¡Como me va a decir que el asunto de la Adelina, “no es para tanto”!

-Ud. se refiere a que…

-¡A que Limita echó de la Intendencia a la compañera “Adelina Carballo”, hermana del Felipe, del que se acomodó de diputado por Montevideo bajo el ala del Sendic que fundió a ANCAP, militante del FA desde gurisa chica. Una mujer de la 711, con una capacidad increíble.

-¿Con Capacidad increíble? ¿Está seguro que estamos hablando de la misma Adelina Carballo?...ja ja

-¡Pero mi amigo! Estamos hablando de una mujer que iba a todas las marchas y movilizaciones que había en la vuelta. Muy militante.

-Haaaa… ¿Y eso la hace capaz?

-Pero como no…

-¿Ud. sabe por qué el intendente Lima la echó?

-Bueeenooo, esteeeee… Anda algún bolazo ahí, pero posta–posta no tengo nada…

-Los trascendidos dan cuenta que ella adul…

-…Ya sé lo que andan diciendo. Pero es bolazo, la querían borrar pa´afuera y le inventaron eso…

-Mmmmm… vaya a saber, pero de ser cierto es claro que el intendente cambió su manera de manejarse, porque con otros casos similares no solo hizo conferencia de prensa anunciando y dando los nombres de las personas a las que acusó, sino que además presentó denuncia judicial. Pero bueno, me alegro porque del error aprendió. Después de todo es un tema viejo, y coincido con Ud. que nos olvidamos de hablarlo la semana pasada, pero esta semana también pasaron cosas que merecen ser conversadas. Arrancaron las clases y volvieron las “blancas palomitas” a recorrer nuestras calles.

-¡Y sin paro de los maestros!

-Sí. Llamativamente ni maestros, ni profesores hicieron paro, lo que hace que este año tuvimos un comienzo de clases diferente.

-¡Pero tuvimos paro de Mujeres! Je je je

-Bueno, sí, pero… en realidad fue un paro simbólico, solo para conmemorar el día Internacional de la mujer.

-Con respecto a eso, dígame una cosa: ¿Ud. no nota que todo este asunto de las mujeres se están pasando de revoluciones?

-La verdad que sí, creo que sí, claro… Hay toda una moda de reivindicar a la mujer que me parece que está a punto de salirse de cauce, a punto de pasarse de revoluciones.

-Yo un poco las entiendo: Algunos hombres abusan, les pegan y las matan… ¿Qué quiere? las tipas ya no aguantan más tanto machismo. ¡Las matan por ser mujeres!

-Ahí discrepo. No creo que las muertes de las mujeres a manos de sus maridos, novios, ex maridos o ex novios, se deba a que sean mujeres. Me parece que esos lamentables hechos son pura y exclusivamente, porque estos tipos son violentos y rebuscadores. El problema de este flagelo no se debe a la condición de mujer de la víctima, se debe al desequilibrio de los tipos. Y me apuro a aclararle que bajo ningún concepto estoy tratando de justificar el asesinato de nadie, solo se trata de transmitir mi humilde opinión. Y ante la creciente radicalización de algunas posturas que encuentran su caldo de cultivo en algunos sectores políticos y sociales, creo que sería buena cosa poner pelota al piso y empezar a cambiar los estereotipos, pero no “de pesado” como pretenden algunos sectores, que hasta modifican arbitrariamente el idioma castellano, envalentonando aún más a quienes radicalizan sus posturas.

-Por eso digo que algunas están pasadas de rosca.
-El machismo existe, de eso no hay ninguna duda. Pero el machismo es mala cosa, por lo que implica para el otro género, llevar las cosas al feminismo, tampoco debe ser cosa que debamos esperar, y mucho menos luchar por ello. Ni una cosa, ni la otra, mi amigo.

-Yo estuve pensando sobre este asunto…

-… Pensar es buena cosa, me alegra que a veces piense… ja ja

-Déjese de chiste que el tema no es para broma. Le decía… conversando con la Sandra, ella me hacía acordar que el machismo también está en las mujeres, y me puso un ejemplo: Hace años, cuando todavía vivíamos en la casa de mis suegros, estábamos medio peleados y la Sandra no quiso hacerme la comida, entonces mi suegra –que es su madre– de la Sandra, no la suya, le pegó el tal reto, porque decía que la mujer debía atender al hombre… ¡Eso es machismo!

-No sé si eso es machismo. Yo creo que es una división de roles de hecho, que no está escrito en ningún lado, pero que es –o por lo menos lo fue- aceptado socialmente.

-¡A la mierda…! ¡Me cagó! A ver cómo es eso…

-¡No sea ordinario, hágame el favor! Lo que quiero decir es que se trata de un acuerdo no escrito donde hombres y mujeres dividían sus tareas y obligaciones para llevar adelante la familia que decidieron formar. En ese marco, desde tiempos inmemoriales, las mujeres se encargan de la contención familiar –en todo su espectro– y los hombres tienen como principal tarea traer el sustento a la casa. Es un acuerdo –le repito que no está escrito, pero que se da de hecho desde hace siglos-. Y cada uno da la pelea diariamente para cumplir con su parte de ese “acuerdo”. No hay machismo, hay una clara división de qué roles juega cada uno para llevar adelante la familia. Seguramente su suegra tenía bien asumido ese papel, y no necesariamente se trata de machismo, además, estoy seguro que alguna vez también le dijo algo a Ud.

-No, pero siempre me pedía que arreglara las cosas que rompían, y yo tenía que llegar del laburo –en aquel entonces yo laburaba en la construcción– y llegaba con el tal toro, y me tenía que poner a encolar una silla, o arreglar un enchufe, o ver el cable de la tele, mientras ellas miraban la novela y tomaban mate.

-¿Eso es machismo o feminismo?

-Paaaa….Me cag…, perdón, perdón, casi digo me cagó de nuevo…

-¿Ud. se sentía explotado y avasallado en sus derechos?

-Mmmm… La verdad que no, porque la mayoría de las veces yo dejaba para hacer esas cosas el sábado, o el domingo.

-Claro que no, porque Ud. también sabía que su rol era ese. Y nadie avasallaba a nadie. Entonces hay que tener mucho cuidado cuando perdemos de vista que para llevar adelante una familia hay una organización, y cada uno juega un determinado papel. Papel que luego se traslada a nuestra vida extra familiar y social. Es un estereotipo construido a partir del rol de cada uno, no se trata ni de machismo, ni de feminismo.

-Phaaaa… Ahí me perdí… ¡Sandraaaaaa! Vení a escuchar al “erutito” este.

-Erudito… Pero nada que ver, solo sentido común y realismo. Le explico: Que la mujer de la casa le pida que después de un arduo día de trabajo, llegue a su hogar y se ponga a arreglar un enchufe, o hacer tareas domésticas, no la convierte en una mujer abusadora y explotadora, ni insensible, ni en ningún monstruo. Tampoco Ud. es un monstruo cuando no se desentiende de la elaboración de la comida, el orden de la casa, la higiene, la atención de los gurises, y deja en manos de su Sra. esos asuntos… ¿Me entiende?

-Haaaaa… Si, si, ahí lo agarré. Pero algunos se les va la mano y terminan asumiendo que la mujer es de su propiedad, y se comportan como si las mujeres fueran sus esclavas. Se creen con derecho a insultarlas, pegarle y hasta matarlas.

-Eso es otra cosa. Como le decía hace un ratito: Se trata de individuos violentos y rebuscadores, que se aprovechan de las diferencias físicas y descargan en su mujer su violencia –seguramente producto de sus frustraciones- y que con otro hombre no lo hacen. ¡Eso es lo inadmisible! ¡Eso es lo que debemos combatir, la cobardía!

-¡Hay que mandarlos presos!

-Sí, hay que mandarlos presos, pero no nos engañemos, la violencia no es exclusivamente de los hombres. También hay violencia en muchos de los actos que llevan adelante las mujeres…Pero no es una cuestión de género: Se trata de la condición humana. El asunto es que por las diferencias físicas, en general las mujeres no pueden atacar físicamente a los hombres, o si lo hacen las consecuencias no llegan a los extremos que llega cuando el ataque es desde el hombre a la mujer. Pero hay que combatir todo tipo de violencia, venga de donde venga.

-Qué quiere que le diga: A mí me viene ganado la cabeza toda esta movida, aunque no dejo de reconocer que están medio pasadas de rosca. Pero igual me estoy poniendo medio “loro” de las mujeres…
Ahora que dije “loro”… ¿Sabe que le iba a proponer? Que hable con el “Diablo”, el director del diario, para que le hagan una nota en el CAMBIO y hable del tema.

-Ja ja ja… No creo que funcione, no lo conoce, por el contrario, creo que no le caería nada bien la propuesta. Seguramente lo consideraría una “berretada”. Sería el colmo que el hombre se haga hacer una nota en su propio diario. ¿Periodismo de sí mismo…? Mmmmmm.

-¡Pucha! Me olvidé de otro tema que me pidió la Sandra. ¿Qué sabe de un edil de Lima, de la 888, que pasó para las filas del Sapito?

-Haaaa, si, si... Tavares, pero se nos terminó el espacio.

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