Sábado 4 de diciembre, 2021
  • 8 am

Los motivos de la derrota departamental para el sublema 393

El Sub Lema "Seguí de Frente", Lista 393 realizó su evaluación respecto a las recientes elecciones departamentales. En el documento, se responsabiliza a Felipe Mutti y dirigentes de su agrupación por la derrota.
Sub lema "Seguí de Frente" está integrado por: Agrupación Frenteamplista El Sol, Agrupación Por los Cambios, Alianza Progresista, Asamblea Uruguay, Compromiso Frenteamplista, El Masoller, Salto Grande, Nuevo Espacio, Partido Demócrata Cristiano, Partido Obrero Revolucionario, Partido Socialista- Vertiente Artiguista.
A continuación compartimos, con nuestros lectores, gran parte del extenso texto "Posición sobre "Balance y perspectivas del Frente Amplio ante la pérdida del gobierno de Salto". Los subtítulos pertenecen al documento.
DATOS OBJETIVOS
"La izquierda fue la única que creció en votación en 2010 con respecto a 2005. Casi el 10 por ciento en cantidad de votos, cuando la cantidad general de votantes salteños sólo creció el 6 por ciento. El Frente se quedó con 3000 de los 5000 nuevos votos ¡el 60 por ciento!
Blancos y colorados juntos bajaron porcentaje de votación de 2005 (57.5%) a 2010 (54.3%); pero se los repartieron diferente: aplastante mayoría a los colorados. Es el efecto ballotage.
No es saludable pensar que el FA "sólo creció 1,28 %", sería como decir que perdió "sólo por el 1,59%". La verdad es que se quedó con la mayoría absoluta de los votos nuevos y creció por si mismo, no a costa de la anemia de otro".
BALANCE
"La derrota del Frente Amplio en las elecciones departamentales de Salto es multicausal. Las razones se agrupan en dos tipos: Externas e Internas. Ambas tuvieron un íntimo relacionamiento que las potenció, pero las Internas fueron decisivas".
CAUSAS EXTERNAS
"Se reconoce a nivel nacional, dentro y fuerza del Frente, que existe ahora una nueva forma de acción y cohesión política en el país. Desde el Frente Amplio decimos que la derecha se ha unido; lo ha hecho formal y tácitamente. En el caso de Salto ha seguido una forma moderna, técnicamente estructurada, inaugurada en el país por el hoy senador Bordaberry.
Se trata de una presentación prolija, cautivante, discursivamente atractiva y simpática, que en Salto estuvo plagada de agravios personales infundados, al no poder atacar la gestión; tan vacía de contenidos como preñada de actores y conceptos demagógicos. Se comprende mucha cosa, cuando se sabe quiénes estuvieron realmente dirigiendo desde atrás la campaña (miembros de familias enquistadas en la dictadura, los clientelismos y la más triste historia y el peor presente). Lamentablemente es lo que acecha ahora al país todo: el retorno a la peor derecha y sin torturas ni prisiones.
Los ejecutores de esa línea "ideológica" ganaron las elecciones de Salto. No lo valoramos convenientemente en la campaña, y algunos compañeros le dejaron la mesa servida. Si esa es la ideología, analicemos el método.
Los cultores de esa política trabajaron tranquilamente los cinco años del gobierno departamental. Armaron su estructura (que la tuvieron al mejor nivel), coparon prensa (pensemos en los medios que directa o solapadamente minaron al Frente, pegándole al gobierno y muchos compañeros se sumaron creyendo que "aprovechaban la oportunidad" para mostrarse); promovieron con éxito personas de inexistentes valores políticos (y los transformaron en personajes que nadie enfrentó); tendieron lazos dentro y fuera del Partido Colorado.
Cuando llegó la campaña ejecutaron una muy bien organizada táctica de polarización. No nos consolemos con criticar a los blancos que votaron a los colorados, pues el Frente no lo percibió nunca. Hasta desoímos las palabras de blancos importantes, que después del ballotage llamaron a unirse para que el FA "no les diera para las masas". Estaba cantado".
CAUSAS INTERNAS
"Son las decisivas en la derrota. Provienen del Gobierno Departamental ( Ejecutivo y Junta) y de la fuerza política (Mesa del FA, algunos sectores y algunos actores calificados por cargo público u orgánico).Las causas Internas son de todo el período y de la campaña.
Comenzaron a generarse antes de la asunción del gobierno; se consolidaron al comenzar el período; se enquistaron y fueron haciendo erosión permanentemente; explotaron al empezar la campaña. El proceso fue tan dañoso como el final, pero éste fue determinante en la derrota; si en la campaña hubiere existido verdadero espíritu frenteamplista, se hubiera ganado. La campaña torció el camino. La derecha no pudo atacar la gestión del gobierno: atacó la persona del intendente; desde la interna se atacó al intendente… y a la gestión".
EL PROCESO
(….) existió y existe un divisionismo interno inocultable. Nace antes de las elecciones del 2005" y "la presentación de doble candidatura en 2005, tuvo buen resultado electoral, pero pésimas consecuencias políticas".
"La obtención de la victoria por parte del FA, generó justas y también desmedidas expectativas en actores sectoriales y personales.
El intendente se equivocó al armar la estrategia de la transición y la del gobierno sin consultar formalmente a la estructura frenteamplista. Hubo sectores y compañeros que no lo perdonaron nunca, y lo cobraron cinco años, dañando al Frente.
La estructura a su vez omitió el llamado de atención fraterno, y de múltiples formas participó activamente en la tarea. Sus representantes y sectores trabajaron en la transición y ocuparon responsabilidades de gobierno, quizás en menor medida de las expectativas.
Esa "herida" nunca restañó. Su primer sangrado visible fue la reacción de un edil cabeza de lista, que (impunemente) no votó al primer presidente frenteamplista de la Junta Departamental y se levantó de su banca.
Fue el inicio del proceso que culmina con la pérdida del gobierno.
De allí en más cada acción del Ejecutivo que no gustó a determinado sector o compañero, culminó con declaraciones en la prensa con duros ataques al intendente o sus directores".
"(…) hubo actores calificados (ediles y dirigentes) que utilizaron el método como forma de promoción personal y por tanto fueron directos contribuyentes del surgimiento de la oposición. Blancos y colorados durante mucho tiempo no existieron: la oposición eran ediles y sectores del FA.
Los cargos zafrales, la forma de sorteo para proveer puestos, el resultado de los mismos, las personas que tenían responsabilidades, el tratamiento de problemas barriales, la discusión de iniciativas en la Junta… todo mereció crítica cerrada de parte de determinados actores, sin consultar, sin informarse antes de hablar".
"Las críticas y aportes de sectores y compañeros fueron recogidas por el gobierno, en la medida de la pertinencia programática e ideológica. La estructura a su vez, recepcionó la solicitud de participación en la actividad barrial y hubo integración de miembros de las bases a la misma".
"Mientras, la Mesa del Frente y la bancada de Ediles, recibieron información del Ejecutivo cada vez que lo solicitaron y muchas veces a iniciativa del intendente".
"La Mesa del FA prácticamente no accionó para revertir la conducta que erosionó, no al intendente sino al Gobierno. Esporádicamente la Presidencia asumió alguna actitud de frenar acciones erráticas (por ejemplo cuando en la Junta se llamó a Sala por el cobro del alumbrado público, y el presidente del FA actuó con firmeza ante un edil). Justo es decirlo: en las situaciones de crisis, la bancada se juntó para apoyar al ejecutivo en Sala".
"Los compañeros del Ejecutivo se sumieron en la tarea gubernamental, desconocida, intrincada por naturaleza y seguramente no supieron enviar señales de la situación. Por su parte sectores y compañeros calificados del FA, prefirieron enjuiciar al intendente y los directores como opositores, sin averiguar las causas. Nunca la fuerza política apoyó institucional y públicamente iniciativas del ejecutivo".
"Algunos miembros calificados de sectores y organismos, adoptaron posturas de clara oposición al condenar sin discusión previa actitudes del intendente.
Por ejemplo la presencia del hijo del intendente en un cargo de confianza sin averiguar sus aptitudes y antecedentes; o reclamaron por responsabilidades atribuidas a personas no afiliadas al FA, ignorando razones; o se sumaron personalmente a las movilizaciones contra el intendente o el gobierno nacional (carpa de Adeoms, campamento de pescadores, marcha de horticultores, protesta de algunos vecinos de calle Patulé, por ejemplo).
Otros, llegando ya a niveles incalificables optaron por obtener información dentro de la intendencia y recorrer los barrios anunciando como propias y "arrancadas al intendente", obras que se sabía que se harían en breve.
Los peores llegaron a no atender desde el gobierno necesidades sociales, para adjudicar la "culpa" al intendente".
LA CAMPAÑA
"El sub lema Seguí de Frente presentó la denuncia del acuerdo político firmado por los tres candidatos y la dirección del FA. Lo hizo antes de que se abrieran las urnas, entregando documentos al presidente de la Mesa Departamental y al de la Mesa Política Nacional.
Allí se denuncia la violación del acuerdo en plena campaña por parte de la candidatura de Felipe Mutti, de lo cual se agrega documentación.
Esa actitud de Felipe Mutti y compañeros de sus listas es la culminación en la campaña, de esa acción destructiva realizada durante todo el período, tal cual se señala antes.
El sub lema ratifica la denuncia y asegura que si en la campaña hubiera existido espíritu frenteamplista, se hubiera ganado". Para "la derrota fue decisiva la publicidad, declaraciones, discursos y trabajo personal avalando las infamias de la derecha (vuelta al corte de rancho, pérdidas en Arapey, etc.) atacando la gestión, realizadas por Felipe Mutti y quienes le acompañaron en publicidad y declaraciones.