Miércoles 6 de julio, 2022
  • 8 am

Situación en productor de Paysandú plantea nuevo interrogante en funcionamiento del INC

Según publicó el diario sanducero El Telégrafo, fallas administrativas y de gestión ponen en jaque nuevamente el funcionamiento del Instituto Nacional de Colonización (INC), al conocerse en las últimas horas la situación del colono Carlos Cicere, quien firmó un contrato y realizó un pago en oficinas del INC, que no fue ingresado ni administrativa ni contablemente en las oficinas centrales. Esto motivó la urgente reunión de la Mesa de Colono prevista para anoche, en la casa del productor.
GESTION EN MONTEVIDEO
Como antecedente, el colono Carlos Cicere viajó a Montevideo el lunes 5 de julio, acompañado por el consultor honorario de la Mesa, maestro Marcelo Noriega. Allí se entrevistó con el ingeniero Gonzalo Moreno de la Oficina de Gestión de Colonos del INC. El productor de Santa Kilda informa que en octubre estaría en condiciones de regularizar su situación y manifiesta su intención de traspasar el campo a nombre de su esposa e hijo de 18 años, a efectos de motivar su permanencia en el campo y fortalecer el emprendimiento familiar.
Moreno indica que pida un estado de cuentas actualizado a efectos de realizar la propuesta de pago al Directorio, "ya que las refinanciaciones establecen que el no pago de una sola cuota o de la renta de cada año, hace caer el contrato volviendo al monto original de la deuda, más intereses actualizados y la mora correspondiente", explica Noriega.
Al solicitarse el estado de cuenta ante la oficina de Cuenta de Colonos, se advierte que "no existe registro contable del contrato de refinanciación que obraba en poder del colono y firmado en la regional de Salto el 1° de abril de 2008, que establece el monto de la deuda en $ 239.175, pagaderos en cuotas semestrales", indica Noriega, quien aclara que "se le proporciona un estado de cuenta en donde el colono aparece como deudor de $ 741.248.
Esto generó sorpresa e indignación en el colono y su esposa, quienes tienen en su poder los recibos del dinero entregado en la regional luego de la firma del contrato, que no se encuentra en el INC".
El consultor recuerda que en aquella oportunidad, "Cicere firma un nuevo contrato de arrendamiento suscripto por el entonces presidente del Instituto Nacional de Colonización, ingeniero agrónomo Gonzalo Gaggero y el gerente general, ingeniero agrónomo Mario Jaso Arriada, el que está en poder del colono".
En tanto, "la señora del productor informa que en Salto fue bien tratada en ocasión de las entregas de dinero y se le manifestaba que estaba todo bien, los papeles marcharon", dice.
Lo anteriormente planteado fue informado al ingeniero Moreno, "quien se sorprende y promete localizar los documentos firmados por el colono y el anterior directorio". Se le informa que "se elevará una nota a la ingeniera agrónoma Andrea Cabrera, solicitando la investigación y esclarecimiento de los hechos, a efectos de saber cuál es la situación real del colono, en nota presentada el mismo día", agrega Noriega.
La situación genera gran malestar en la familia y los colonos que van conociendo lo sucedido, debido a que el colono firmó un contrato en la ciudad de Salto en abril de 2008, "que no fue ingresado administrativamente ni contablemente en las oficinas centrales, en tanto entregaba dinero a cuenta en la Regional de Salto, según recibos en su poder".
Noriega agrega que a lo acontecido, se debe resaltar que en casa central "Cicere figura como deudor por el triple de lo refinanciado".
A todo esto, sobre las 15 del pasado lunes, Moreno llamó al maestro Noriega a efectos de que tranquilice al colono, ya que habían localizado su documentos y que debía hacerse el recálculo de la deuda, y adjudicarse a la misma los pagos realizados.
INTERROGANTES
Ante esta delicada situación, Noriega se pregunta: "¿qué hubiera sucedido con esta familia de no presentarse voluntariamente a regularizar su situación? ¿Dónde estaba el contrato firmado en el año 2008?". Agrega que "no tiene claro el colono como contablemente está registrado el dinero entregado".
Visiblemente molesto, el consultor honorario de la Mesa de Colonos sostiene que se debe tener en cuenta que "estos productores sostienen el aparato administrativo del Instituto Nacional de Colonización con su trabajo.
Téngase en cuenta que ese trabajo depende de innumerables variables, climáticas, políticas gubernamentales, mercados regionales y nacionales que determinan los precios de los productos, por tanto la rentabilidad". Acota que Cicere "pertenece a una colonia donde pocos suelos superan el Índice Coneat 100, y que en trece años recuerda tres visitas técnicas. A todas estas variables debe sumársele la ineficiencia administrativa y de gestión, de algunos que se sustentan del resultado económico de los predios".