Miércoles 6 de julio, 2022
  • 8 am

No hay proceso de retención, simplemente falta el ganado

En estos momentos de endeble demanda internacional por carne vacuna, se suele escuchar que si no hubiera sido por la escasez de oferta, el mercado ganadero estaría en precios muchos más bajos. Ahora bien, se podría decir lo mismo, pero al revés. Si no hubiera sido por la debilidad de la demanda, ¿cuáles serían los precios del ganado?
Lo cierto es que en estas dos últimas semanas el mercado del gordo –y, tras él, el de la reposición–, ha subido de forma muy fuerte, a pesar de que en el mercado internacional de la carne vacuna no ha habido cambios que favorezcan a la demanda.
La oferta es realmente poca y hay muchos operadores que sostienen que no hay un proceso de retención. Simplemente, hay poco ganado, establece un informe de Negocios Ganaderos. "Acá todos están holgados; quien suele tener 1.000 vacunos, tiene 800, y quien suele tener 100, tiene 80", comentó un operador de Rivera.
NORTE DEL PAIS
En el Norte, con un rodeo diezmado por la sequía del año pasado y con la continuidad de las lluvias desde la primavera, los campos holgados y con poco ganado son la norma.
Esta situación enfrenta una alicaída demanda, fundamentalmente desde Europa. Esta semana llegó una buena noticia desde el viejo continente, con la valorización del euro, de más de 2% frente al dólar estadounidense, lo que favorece a los importadores. De todas maneras, habrá que ver si esto se sostiene y si permite afianzar una demanda que por el momento sigue siendo endeble.
La economía europea sigue débil, con altísimo desempleo que deprime la demanda de productos como la carne vacuna, que es cara. Por ello, el Banco Central Europeo decidió mantener en un piso de sólo 1% la tasa de interés de referencia.
Si las condiciones del mercado internacional mejoran, es dable esperar que también lo haga la demanda interna por animales terminados. Y se encontrará con un problema de oferta que no podrá revertir.
Los precios deberían corregir rápidamente al alza para compensar un mercado fuertemente desequilibrado entre una demanda ágil y una oferta escasa. Y eso ya está sucediendo, incluso sin el sostén de la demanda externa. Más tarde o más temprano las economías de los países desarrollados comenzarán a hacer pie, volverá la confianza y la demanda de sus consumidores. En ese momento la oferta internacional de carne vacuna seguirá siendo escasa y los precios reaccionarán al alza.
Hay poca carne en los mercados internacionales y cuando mejore la demanda se hará valer. Es cuestión de tiempo.