Martes 13 de abril, 2021
  • 8 am

Latidos

TIEMPO DE ESPERA
En la oficina del Banco de Previsión Social se atiende al público desde las 9.15 hasta las 16 horas. Desde antes de las 8 de la mañana los interesados se van arrimando y se forma la tradicional y uruguayísima cola, a la espera de la apertura de las puertas del edificio del ex Banco de Crédito.
En un mostrador ubicado cerca de la puerta de acceso, dos funcionarios entregan los números para el sector donde se brindará atención. En general, la atención es correcta y diligente, opinión ésta que no pretende que se la generalice por aquello de que cada uno habla de la feria según cómo le haya ido allí.
A quien no le fue bien en el BPS fue a Lucía (perdón por la confianza).
¡OCHO HORAS!
Lucía Topolansky, senadora y esposa del presidente de la República, dijo que estuvo ocho horas esperando para ser atendida en la Asesoría de Tributación y Recaudación, conocida por la sigla Atyr. Es la dependencia del Banco de Previsión Social que se encarga de la cobranza de los aportes. La "primera dama" -no le agrada la calificación- no especificó cuándo y dónde fue sometida a la "amansadora". ¿No la habrán hecho esperar por gusto?
Le salió al cruce el presidente de la Asociación de Trabajadores de la Seguridad Social (ATSS), Adolfo Bertoni. Dirigiéndose a Topolansky, afirmó: "Usted está hablando de un Estado y de un BPS que ya no existen. Usted está hablando del siglo pasado". Y acotó Bertoni: "No entendemos por qué tanta insistencia en hablar de los funcionarios públicos. ¿Será para tapar notorias incompetencias del gobierno", preguntó el veterano dirigente gremial.
EL DIPUTADO ESTA ENDEUDADO
El diputado por Soriano Gonzalo Novales remitió una minuta de comunicación al Ministerio de Economía y Finanzas y al Banco Central del Uruguay, en cuya parte sustancial afirma:
"Desde hace un tiempo, desde nuestra banca hemos transmitido nuestra preocupación y total desacuerdo -que creo es compartido por un importantísimo número de uruguayos- sobre las elevadas tasas de interés que cobran las instituciones bancarias, casas de crédito, tarjetas de crédito, etc.
Los uruguayos todos poseemos un elevado nivel de endeudamiento. Quien más quien menos debe algún crédito a algún banco, a alguna tarjeta.
Los niveles salariales del Uruguay nos llevan a esta realidad; cualquier trabajador se ve obligado a solicitar una financiación para llegar a fin de mes, pagar las cuentas mensuales, comprar algún electrodoméstico u otro bien"
La exposición del legislador es una auténtica confesión de parte, teñida por una experiencia personal.
LA INFORMACION ESTA
Para información del diputado Gonzalo Novales, y del público en general, es pertinente subrayar que en los vales que el prestatario firma constan las tasas de interés que se obliga a pagar. Nadie firma engañado.
Naturalmente, el usuario del crédito tiene un talante cuando rubrica un compromiso y levanta el dinero en la ventanilla y es otro su semblante si se atrasa en el pago de las cuotas y se le exige el pago de intereses.
Además, existe el Área de Defensa del Consumidor de la Dirección General de Comercio, una dependencia del Ministerio de Economía y Finanzas, donde se pueden radicar quejas y denuncias.
Finalmente, habría que determinar si está vigente la Ley de Usura, y nadie mejor que el diputado Novales para averiguarlo.