Jueves 22 de octubre, 2020
  • 8 am

Generación ni ni

Gisela Caram
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Gisela Caram

142 opiniones

Ps. Gisela Caram*.
No eligieron pertenecer a esta época, simplemente les tocó. "Ni Ni", ni estudia ni trabaja. Así se etiqueta a los adolescentes que no pueden encontrar su camino.¿ Que están ahí… esperando que alguien los oriente?, que los encaminen sus padres? ¿Qué les digan qué hacer?
Los adolescentes que tanto nos preocupan, nos ocupan las cabezas y los pensamientos. Que creemos son vagos, dispersos, no escuchan, etc.
¿Qué necesitan? Alguien que los entienda, que los ESCUCHE.
¿Qué mensaje sienten que les damos los adultos?
Corren tiempos que corren…todo es perentorio. Todo es urgente y apremiante. Por un lado hay que apurarse, hay que correr porque hay que salvarse. "Cuando uno camina sobre hielo fino, hay que ir rápido para no caerse". Y como caminando por un piso resbaladizo y peligroso, se sienten muchos adolescentes. Hay que ir rápido para no deprimirse, para evitar el vacío. La incertidumbre del futuro, les resulta muchas veces intolerable. Al punto de desear morirse, como si el paso entre la vida y la muerte fuera ínfimo.
En una sociedad que les dice, "hacé la tuya", "lo importante es el éxito", "apúrate", donde las personas son descartables, o porque son muy jóvenes o porque tienen más de 45 años… donde se trasmiten como fundamentales, este tipo de valores, donde la base es una ética descartable, de winners y loosers.
Los triunfadores (winners), que ganan cueste lo que cueste, a cualquier precio, lo importante es llevarse el premio. Y los loosers, que se quedan sin nada. Y quizás lo importante sea cuestionarles a los adolescentes, no tanto el que ganen y no pierdan, sino el ayudarlos a pensar QUÉ QUIEREN, QUÉ LES CONVIENE. Y quizás, no sea lo mismo que piensen sus padres, pero el confrontar ideas y respetarlas los ayuda más, que pelearse y alejarse de sus padres, o encerrarse solos con sus pensamientos, porque si dicen algo, los censuran o reprimen.
Un tiempo donde es más fácil encerrarse, cada uno en su mundo, y qué mejor mundo que internet, donde está "TODO". Todo es posible a través del ciber espacio. Donde la satisfacción, el encuentro con otros, el diálogo, se encuentra en las redes sociales. Si ustedes vieron la película " La red social", donde se cuenta la creación de facebook, verán cómo Mark Zuckerberg, inteligente estudiante universitario, se dio cuenta, luego de romper con su novia, en una noche, que a través de internet podía captar muchísimos vínculos, la atención de sus pares, pero termina la película solo, siendo exitoso y millonario, queriendo ser aceptado por aquélla novia que nunca olvidó, y no pudiendo conectarse con ella….un winner?
Por qué pasan tantas horas en la computadora? Bueno, si bien todos nos conectamos, hay formas y formas de conectarse.
Quizás lo que para los que pertenecen a otras generaciones, es un compartir, encontrarse con viejos amigos, buscar información, aprender. La usa, pero si un día no se conecta, puede seguir viviendo, para esta generación es vital. Lo necesita, es una adicción más. Son adictos a la red. Al consumo. Hay una comunidad de jóvenes en Japón, los Hikikomori, que no salen de sus casas, están todo el día conectados, la educación y hasta el sexo es virtual.
Los adolescentes y adultos jóvenes encuentran satisfacción en sus contactos. Y cuando en un chateo, algo no les viene bien, siguen con otro contacto.
La red les asegura vínculos que sienten que no pueden sostener de otra manera.
La generación adolescente, atraviesa un camino hacia un mundo desconocido. El mundo de los adultos. Un camino difícil si se quiere, aunque los padres creamos que les damos todo para hacérselo más fácil.
Es un momento de la vida, de crisis, donde hay que armar el pasado, la historia, los cortocircuitos de la historia del joven para reformular su lugar en el mundo.
Si bien las épocas cambian, hay procesos que son iguales en todos los tiempos. Los duelos que los jóvenes tienen que hacer, son los mismos que se hicieron hace 50 años atrás, solo que hoy existen otros elementos, otros valores, etc., que complejizan sus vidas. A lo que se suma el poco tiempo que disponen los padres para estar, escuchar, pensar-los y pensar-se.
Solo en el diálogo, en la confrontación, en la escucha, se puede apoyar, orientar, y acompañar el crecimiento de los adolescentes.
Hace poco escuché una frase interesante, alguien decía que "somos los padres de adolescentes, que en otra época le temía a los padres, y ahora les teme a los hijos". Habrá que buscar los recursos para salir del lugar del MIEDO.
*Especialista en Psicoanálisis Vincular. Miembro de la Asociación Uruguaya de Configuraciones Vinculares.