Jueves 13 de agosto, 2020
  • 8 am

Incertidumbre de tamberos por precio de la leche

Diario

Más allá de que la flexibilidad cambiaria es más acotada que en la crisis de 2008, debido a la elevada inflación y a que un dólar por encima de $ 20 dejaría a Uruguay en una posición "incómoda" y a $ 21 en una "imposible", siempre que los commodities no bajen, los tamberos se juegan a atenuar la caída en el precio que reciben de las industrias con un fortalecimiento del dólar. Los productores esperan un precio no inferior a $ 7,30 por litro para la leche que producirán en octubre, pero algunas industrias ya bajaron el valor de la leche remitida.
Según datos del Instituto Nacional de la Leche (Inale) el precio promedio estimado para la leche remitida a la industria en agosto fue de U$S 0,43, que representan alrededor de $ 8,08, pero con un precio del dólar promedio de $ 18,76. Los tamberos se juegan a que la posible caída en los precios de venta de los lácteos uruguayos en el mercado internacional sea atenuada por el fortalecimiento del dólar y esperan un precio por litro para las remisiones de octubre que no baje de $ 7,30.
La remisión de leche a Conaprole está alrededor de 3.900.000 litros, pero hace una semana estuvo por encima al superar los 4.000.000. En lo que va del año y comparado con igual período del año anterior, el crecimiento en la producción de leche se sitúa cerca del 15%, cuando el crecimiento anual histórico no supera el 7%.
Los tamberos saben que este nivel no será sustentable en el largo plazo, pero aspiran a que marque un escalón que ayude a consolidar el terreno ganado.
Curiosamente, el crecimiento de las remisiones no se solventa con una mayor cantidad de vacas en producción dentro del rodeo y en el caso de Conaprole se basa en la captación de la leche de varios de los megas tambos, impulsados por inversores extranjeros que están en plena producción y donde se aplica alta tecnología. Esa es la nueva realidad.
El aumento en las remisiones no está solventado en la producción de los tamberos convencionales. Hoy los mega tambos representan arriba del 10% de la leche remitida a las plantas. Horacio Leániz, presidente de la Cámara Uruguaya de Productores de Leche, señaló que "se está dando un cambio de manos de las vacas que hay en producción. Se van perdiendo productores y las vacas pasan a manos de los macro emprendimientos, mejorando su dieta. Esos vientres, muy posiblemente, estén creciendo en su propia producción". Uruguay cuenta con entre 350.000 y 400.000 vacas en ordeñe y hoy los precios que reciben los productores por la leche remitida posibilitan un mayor uso de concentrados en las dietas. "Si pasamos de los 1.700 millones de litros, como sería el número esperable en el 2011, los tamberos pretendemos que ese aumento sea el escalón definitivo para crecer a una tasa mayor al 7% anual", dijo a El País. Agregó que "no vemos luces amarillas en el horizonte que opaquen el crecimiento de la lechería, más que por el lado de los costos. El aumento de algunos costos nos puede asustar, así como un posible efecto climático en la primavera si continúa la falta de lluvias", dijo Leániz.
Si la falta de lluvias se consolida en los próximos meses, los productores enfrentarían la segunda primavera complicada y limitaría la producción de forraje y su posterior enfardado para solventar la dieta de los animales en producción durante el próximo otoño.