Martes 19 de enero, 2021
  • 8 am

Fundamentalistas – Columnistas

Carlos Albisu
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Carlos Albisu

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Dr. Carlos Albisu.
Nuestra Patria desde su luchado nacimiento, con colonialistas, invasores, vecinos y aún en guerras civiles, tuvo una virtud el desarrollo de un destacado estado de libertad, tanto de pensamiento como de cultos.
Los dos Partidos Fundacionales establecieron un verdadero compromiso en ese sentido y el Uruguay, con muchos defectos que afectaron su economía, desarrollo, etc., no dieron ventaja en que ese aberrante mal social que aquejaba y aún sufre parte del mundo, se desarrollara aquí.
Grandes estadistas de ambos partidos, en distintas épocas, permitieron que nuestro pueblo desarrollara con naturalidad la libertad de credo. Mientras que en parte del mundo, los FUNDAMENTALISMOS despedazaban y separaban regiones, naciones, pueblos, familias. En nuestro país, ese hecho era solo puntual e individual.
Creemos que a esta altura debemos pasar a explicar, básicamente, de qué se trata cuando hablamos de Fundamentalismo.
Uniendo conceptos de Enciclopedias, Google, etc, resumimos estos puntos: "Exacerbada corriente de fe religiosa, política, cultural, etc".
"Aquellos que niegan todo lo que no coincida con su fe o convencimiento".
"Movimiento violento que va de lo individual hasta de masas".
Parte de la base que los principios o creencias que sustentan son inalterables e insuperables"
"Fueron causa de guerras santas, políticas, sociales, etc.". Cuánto nos ha salvado el concepto de Tolerancia que nuestros Partidos Fundacionales nos dieron como base para nuestra formación como República independiente.
Que tuvo defectos, claro está, pero también nos libró de males que asolaron al mundo como el racismo, el fanatismo religioso y el odio entre hermanos por su forma de pensar.
Que se dieron momentos críticos, por supuesto; que aparecieron salvadores que se creyeron el ombligo del mundo, claro que sí; que hubo intentos de agredir a los que no pensaran igual, en varias oportunidades.
Pero, nuestra tradición cultural – tan criticada por algunos- permitió salir por nosotros mismos, sin necesidad de milagrosos salvadores.
Hace unos pocos días, un importante ministro de Estado atacó verbalmente a una de las más desarrolladas corrientes religiosas de nuestro país. En una época muy consagrada por esa religión se mofó y maltrató a uno de sus símbolos principales.
Si, fue un ataque individual. Pero, la Historia nos cuenta de muchos hechos que empezaron en forma intrascendente y luego fueron tomando entidad.
Simplemente, diremos, discutamos aquellas cosas que merecen modificarse.
Pero no toquemos esta tradición de absoluta Tolerancia, que permitió hasta ahora el desarrollo armónico de un país que tradicionalmente abrió por siempre sus puertas a todos.