Jueves 25 de febrero, 2021
  • 8 am

El deseo de ser padres – Columnistas

Gisela Caram
Por

Gisela Caram

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PS. Gisela Caram*
"El hijo del otro" o "El otro hijo", es una película franco-israelí que cuenta la historia de dos familias, una palestina y otra israelí. Cuando el chico israelí, a los 18 años, hace las pruebas para el ingreso al servicio militar, se les informa a los padres, que no es su hijo. El día del nacimiento, hubo un bombardeo en la franja de Gaza y sacaron todos los niños del hospital para protegerlos. Al regresarlos con sus madres, fueron involuntariamente cambiados.
Así es como han tenido durante 18 años, "el otro hijo". . . han educado un niño palestino, como judío. Y una familia palestina a un bebé judío. . .Esto puede pasar. . .
¿Es posible después de 18 años, de vida familiar, de lazos afectivos, entre padres e hijos, romper abruptamente un vínculo porque el ADN dice que no es nuestra sangre?, ¿En qué nos cambiaría ?
¿O si un día sabemos que cambiaron nuestros hijos al nacer, nos cambiaría el sentimiento?
¿Se quiere diferente cuando se tiene la misma sangre?
Después de ver la película, la reflexión es intensa. Yo arribé a algunas ideas que quiero compartir.
Los hijos son hijos. Y uno se hace padre o madre en tanto tenga muchas ganas de ser padre/ madre, y, ejerza su función como tal.
Se puede ser muy fértil y donar, vender, óvulos o esperma y eso no hace padre o madre.
Se puede tener muchos hijos y no ser madre ni padre. Porque no hay deseo de serlo, o porque no se los puede tener. Embarazarse y parir no hace padre o madre. Lo que hace a cada uno es ejercer la función con amor.
DOS OPCIONES: ADOPCIÓN Y FERTILIZACIÓN
Cuando luego de tantos intentos de embarazo, de tratamientos y estudios, se accede a la adopción, otra larga espera acompaña a la pareja. . .que viene por cierto, agotada de consultas y trámites, lo cual les exige un esfuerzo psíquico importante.
El deseo de los padres, tanto para quienes realizan un tratamiento de fertilización, como para quienes esperan adoptar un hijo, va en aumento en el tiempo.
De la misma manera, los temores, el no saber cómo manejar las dudas que provoca el conocer o desconocer el origen de los padres biológicos del niño.
Las parejas adoptivas muchas veces quieren tener información de la madre biológica. Otras veces la tienen y la ocultan o la deforman. Pocas veces, la información sobre el origen es conservada y se espera el momento que el hijo pregunte, para evacuar dudas y acompañarlo en su proceso de crecimiento.
El temor a dejar de ocupar el lugar de padres, y perder el amor de su hijo, está subyacente en estas familias.
La inseguridad, el miedo, la incertidumbre, llevan a vivir en un clima incierto cuando en realidad, los padres deberían estar muy seguros de su vínculo parento-filial, de sus afectos y estabilidad emocional y de todo el amor brindado.
SER PADRE PASA POR EL DESEO EN LA CRIANZA, NO POR EL ADN
Si alguna vez cruza esta idea, de algún cambio erróneo o porque usted es un padre/madre adoptante, o porque duda de su paternidad, piense QUÉ lo hace padre. Si su sangre o su crianza. Si llevarlo a la escuela, o el diálogo con su hijo, o el cuidarlo y mimarlo cuando está enfermo? O es más importante que sea un óvulo y un espermatozoide "conocido" sin querer ese hijo?
Capaz tenemos que empezar a pensar lo importante que es el afecto y no el "tener", por tener.
Quien está confiado y seguro de sus buenos sentimientos y su afectividad, no tiene por qué tener temor a aumentar su familia como pueda. Pero aumentarla no desde un consumismo del "tengo_" sino del tener con responsabilidad. Por deseo. Esos son los hijos que crecen seguros.
Los niños son todos legítimos en tanto crezcan en el afecto y la transparencia. A un niño pequeño, le da integridad el saber que fue deseado, por los padres. Si son padres biológicos o del corazón, no les interesa. Lo que necesitan es saber que los quieren. La preocupación es de los adultos, que muchas veces nos hacemos rollos con los sentimientos de los niños, que por cierto, son mucho más puros y frescos que los de un adulto.
*Especialista en Psicoanálisis Vincular. *Psicoterapeuta.