Domingo 17 de enero, 2021
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Reflexiones sobre el vuelo de Germanwings – Columnistas

Gisela Caram
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Gisela Caram

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Ps. Gisela Caram*.
El pasado martes nos conmovimos por la tragedia del avión que caía en los Alpes Franceses. Saber luego que fue un acto pre meditado, más fuerte aún.
Andreas Lubitz, de 27 años, había alcanzado a los 25 un lugar prestigioso dentro de una de las mejores compañías aéreas. Quizás saber, que no haría vuelos más importantes por algún déficit visual o psicosomático, como se dijo, le generó gran impotencia… quizás la baja tolerancia a la frustración estaba muy oculta en una personalidad que pudo pasar todos los controles psicológicos, y ser muy engañoso a la hora de ser testeado.
Sabemos que todo sufrimiento, y toda sensación de humillación por no poder desarrollar lo que se desea, activan mecanismos agresivos.
De esta manera se contrarresta el sentimiento de “no puedo, soy débil, tengo un déficit”. En el ataque a otro, el sentimiento es de poder. De negación de la impotencia, de no ser valioso.
Si bien su exitosa carrera se vendría a pique con los certificados médicos que se encontraron después, fue algo que él, no pudo tolerar.
LA BAJA TOLERANCIA A FRUSTRACIONES
Encontrar las causas, de baja tolerancia a las frustraciones, es buscar en un amplio abanico de posibilidades que arrancan en la temprana infancia y van desarrollándose o no. Depende de la educación en la casa, de la fortaleza y los recursos que cada niño vaya construyendo a lo largo de su vida.
Hacer lo que se me viene a la mente, sin censura, por impulso. Caiga quien caiga, duela a quien le duela, habla de fragilidad interna.
LA IMPULSIVIDAD
Si el copiloto estaba deprimido porque se había peleado con su novia, es un dato más para pensar, en algo que pudo sumarle al dolor por su autoestima. Una persona que comete tal acto impulsivo, solo se importaba por si mismo.
Ante la impotencia, por los informes médicos, no toleró la frustración narcisista y de ahí, que quiso dejar una marca imborrable en la historia de la compañía aérea y en la del mundo. Quiso no ser olvidado. De otra manera, si se hubiese suicidado solo, pasaría a ser un número más. No pudo pensar más que en sí mismo, tal cual sucede en cualquier trastorno narcisista grave.
Este suceso fue premeditado, probablemente este joven se fue preparando y fabricando argumentos para convencerse de que lo que haría, lo haría con razón, con “su” razón.
LOS LÍMITES
Cuando la exigencia ha sido una parte importante de la formación de uno, y cuando se privilegia el ideal de perfección, el no alcanzarlo, genera decepción, rabia, impotencia. En una personalidad no frágil, se encontrarán los recursos para compensar la frustración, la ansiedad, el malestar y conformarse con lo que se pueda.
En una personalidad patológica, la rabia, la impotencia podrá ir tomando otros matices al no aceptar la realidad.
Por qué no pensar en consecuencias? Porque no mediatizar entre el deseo de hacer algo y el acto y sus implicaciones?
Una posibilidad es, por ejemplo, cuando la educación en la casa, ha sido arbitraria y hostil, o cuando no hubo ningún límite de los impulsos agresivos normales ( que surgen a los 2 años generalmente), tanto un extremo como otro, provocan algún déficit en la persona y en su conducta de relacionamiento.
Así, cuando un niño de 2 años, hace una pataleta porque quiere algo, los padres que le dan terrible paliza, como los que lo dejan tirado en el piso, no dan la pauta esperable para el sano desarrollo. Lo esperable es que se le frene el impulso, con palabras o abrazándolo para no permitir que se lastime.
Los límites puestos a tiempo y en forma adecuada, fortalecen la personalidad.
Quizás nos quede pensar qué hacemos como sociedad… qué hacemos en nuestra familia… que hacemos con nuestros hijos, y con nosotros mismos, que sin llegar a un extremo tal como el del copiloto, a veces tampoco controlamos los impulsos agresivos, ni las frustraciones ni la impotencia, ni la ira.
¿Hacia dónde va todo eso? ¿Quién es que lo absorbe? Y… Cuál es el costo afectivo. . .
*Psicoterapeuta.
*Miembro de la Asociación Uruguaya de Psicoanálisis de Configuraciones Vinculares.