Lunes 9 de diciembre, 2019
  • 8 am

Vamos a ubicarnos – Columnistas

Fulvio Gutiérrez
Por

Fulvio Gutiérrez

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Dr. Fulvio Gutiérrez*.
La columna del Sr. Luis Bertis, publicada en este diario en la página 3 de la edición del martes 7 de abril pasado, es la más contundente prueba de lo que dije en la columna que escribí el domingo 5: la campaña electoral padece de argumentos, fundamentos y promesas de una pobreza franciscana. Porque lo que hace este columnista es precisamente eso: ofender, agraviar y utilizar adjetivos que descalifiquen a quien piensa distinto.
Porque si la intención del Sr. Bertis fue contestar y presuntamente rebatir mis afirmaciones, eso es lo que no hizo.
Yo cuestioné dos cosas: en primer lugar dije que una candidata al cargo de Intendente (que ahora el Sr. Bertis personaliza en la Psic. Lucía Minutti), afirmó enfáticamente que si gana las elecciones va a rebajar su sueldo en un 30%, porque va contra lo que prescribe el art. 225 inc. 2º de la Constitución. El sueldo del Intendente lo fija la Junta Departamental antes de la próxima elección del 11 de mayo, y lo que diga la Junta será el sueldo del Intendente durante los próximos cinco años. ¡Le guste o no le guste al candidato!
Afirmé que Lucía Minutti, por ser precisamente candidata a la Intendencia, debía saber eso, y por tanto jamás pudo afirmar lo contrario. No lo digo yo; lo dice la Constitución. El Sr. Bertis no dijo una sola palabra que rebatiera este argumento, por la simple y sencilla razón que es irrebatible.
En segundo lugar, también afirmé que uno o dos días después, en otra columna –que escribió el Sr. Luis Bertis- afirmó que el ex Intendente Fonticiella tenía 40 cargos de confianza y que el ex Intendente Coutinho tenía 70 cargos de confianza. Califiqué a tal afirmación como una barbaridad, que denotaba mala fe, expliqué que los cargos de confianza política están regulados en el art. 62 inc. 2º y 223 de la Constitución, y aconsejé al columnista autor de tales afirmaciones a que leyera los presupuestos de ambos ex Intendentes, para constatar que Fonticiella no podía tener más de 35 cargos de confianza, y que Coutinho tenía (su Administración todavía los tiene pues no finalizó) 20 cargos de confianza. Le aconsejé que leyera los presupuestos de los ex Intendentes referidos, así como la Constitución.
El Sr. Bertis tampoco rebatió de forma alguna estas afirmaciones, porque son claramente irrebatibles.
Está claro entonces: ¡el que calla otorga! La razón de tales afirmaciones está de mi parte. No puede haber ninguna duda.
Frente a eso, el Sr. Bertis cometió el único error que no tenía que cometer: se enojó. Y en estas cosas es como en el boxeo: el que se enoja, pierde.
Me comenzó a agraviar, me trató de ridículo, que yo había agraviado a la candidata Lucía Minutti, y para colmo de males, trajo al tapete un suceso ocurrido con el fallecido Director del Diario Cambio Carlos Artía, diciendo que me había echado del diario por haber mentido, y luego de mencionar su muro de Facebook donde tendría grabada unas declaraciones, concluye que yo comí de la mano del Cdor. Eduardo Minutti y le “pegué” a una mujer, refiriéndose a Lucía Minutti. Luego cita el nombre de dos personas más, poniendo en boca de ellas afirmaciones que no sé si son ciertas, por lo cual de eso, nada diré.
Vayamos por partes: yo no agravié a Lucía Minutti ni le “pegué” (el lunfardo corre por su cuenta) por ser una mujer. Yo critiqué a Lucía Minutti, como en las elecciones departamentales anteriores critiqué a un candidato a la Intendencia de Maldonado que dijo lo mismo que dijo Lucía Minutti. En ejercicio de mi derecho a discrepar, a opinar distinto, y advirtiendo el error que un candidato no puede cometer porque está demostrando ignorar la Constitución, lo cual es injustificable.
Pero además yo no cuestioné a Lucía Minutti por ser mujer, sino por ser candidata a Intendente y decir lo que dijo. Parece que el Sr. Bertis padece de un machismo exacerbado, pues al decir lo que dijo, da la pauta que sale a defender una mujer seguramente por considerarla inferior a un hombre. Lucía Minutti es una profesional universitaria, persona de bien, buena madre, buena esposa, con nivel cultural y partidario –lo sé muy bien- de eliminar de una buen vez la absurda diferencia de género. No necesita que un hombre la defienda, porque al hacerlo, como lo hizo el Sr. Bertis, está presuponiendo que la considera inferior por su condición de mujer. ¡Realmente lamentable y vergonzoso! Para Bertis, no para Lucía.
Cuando dice que yo comí de la mano del Cr. Eduardo Minutti, demuestra una bajeza espiritual poca veces vista. Yo trabajé en la Intendencia del Cr. Minutti (fui Director General del Dpto. Administrativo y Cultural y Asesor Letrado) porque Minutti me lo pidió; no yo. Tuve mi sueldo como correspondía, sin perjuicio de que seguí trabajando de Abogado y Docente, que son mis dos profesiones de la vida. Pero además, le aclaro al Sr. Bertis: también fui Asesor Letrado de la Intendencia de Tacuarembó durante diez años (Intendentes Dr. Eber Da Rosa y Prof. Wilson Ezquerra) porque me lo pidieron; no lo pedí yo. Y soy Asesor Legal de la Administración Coutinho, porque él me lo pidió; no lo pedí yo. Además (no se enoje Sr. Bertis), estoy escribiendo la columna dominguera en diario Cambio, porque nuestro común amigo, Julio Aguirrezábal me lo pidió en vida de Carlos Artía y a mí me gustó la idea; pero no lo pedí yo.
Pero la mayor bajeza de las expresiones del Sr. Bertis, está cuando pretende ingresar en esta seudo polémica, a la figura de Carlos Artía. Rechazo sus afirmaciones en tal sentido, y nada más voy a decir. ¿Sabe por qué Sr. Bertis? Porque yo no puedo hablar de una persona que está muerta, y por lo tanto no tiene la posibilidad de exponer su punto de vista ni defender sus razones. ¡Vergüenza debería darle al tratar de ingresar a una persona fallecida en esta seudo polémica!
Por eso le voy a hacer un pedido: polemicemos y discrepemos todas las veces que Ud. quiera. Pero correctamente y con altura. No por Ud. ni por mí; sino por diario Cambio, que me consta que Ud. y yo queremos mucho.
¿No le parece?
*Prof. Adjunto Grado 3 Efectivo de Derecho Público y Encargado de la Cátedra de Derecho Departamental y Local en la Facultad de Derecho de la Udelar en Salto.