Domingo 29 de marzo, 2020
  • 8 am

Mi gran boda griega 2 – Varios

Soledad

Psic. Andrés Caro Berta (*).
Los padres de Toula, Gus y Maria, ahora son abuelos orgullosos y se hacen la misma pregunta que enfrenta cada pareja: ¿Dónde se fue el romance? Maria espera encontrar esa chispa nuevamente en su relación. Y, si, para Gus, Windex sigue curando todo.
Ahora, Ian y Toula lidian con algunos de los mismos problemas que sus padres enfrentaron en la primera película: ¿Cómo amar y aun dejarlo ir?
El hecho de que tres generaciones de familiares luchen con el lugar que deben ocupar en su mundo nos lleva a un hecho interesante respecto de las historias profundamente personales de Vardalos, y por qué su escritura y la familia Portokalos resuenan en los espectadores.
Una vez que Vardalos entregó el guión de la secuela, el equipo se reunió con el director Kirk Jones, que hizo su carrera explorando las relaciones familiares en películas tan adoradas como Nanny McPhee y Waking Ned Devine.
BEBIDAS, POSTRE Y BAILE: FILMAR EN LOCACIONES EN TORONTO
“Esperaba que volviéramos a Toronto para filmar, que fuéramos a la casa Portokalos y reconstruyéramos Dancing Zorba’s, y que camináramos en esas locaciones fue una experiencia muy emotiva para mí», afirma Vardalos. “Para todos nosotros, esto fue como ser sonámbulo, en donde todos teníamos el mismo sueño al mismo tiempo.”
Como recién llegado al equipo, el director Jones señala: “Hay muchas personas que trabajan en esta película y que participaron de la primera. Cuando el equipo comenzó la producción y vio los escenarios y los actores, o cuando los actores estaban allí con el mismo peinado y maquillaje de la primera película, estaban totalmente atónitos.
Los productores estaban fascinados de volver a traer a Gregory Keen, el diseñador de producción de la primera película, así como el director de selección de actores ROBIN COOK, el técnico de iluminación, el primer asistente de cámara, el seleccionador de locaciones, los productores de línea, el equipo de peinado, y muchos de los mismos actores secundarios para completar la familia una vez más.
Como fue el caso con el elenco, el equipo sintió que regresaba el sentido de camaradería. Eso fue especialmente cierto con respecto a Keen, a quien Vardalos elogia como “100 por ciento captador de Greekocity.” Él advierte: “Esto fue más como hacer una obra. Había un sentido de comunidad en el escenario en la primera película que todos sentían. Una vez que levantamos las paredes otra vez, había algo respecto del espacio que te retrotraía a 15 años atrás. Había un sentimiento espiritual que te conecta con estos personajes.»
Una de las escenas favoritas del equipo de producción fue cuando pudimos filmar en una iglesia real. Keen señala: “Incorporamos una serie de pintores de Grecia para pintar el interior, y es alucinantemente hermosa.”
Durante la filmación de noche en la casa Portokalos, en lo que era conocida como la «casa de calentamiento», Vardalos, Corbett, Mandylor y Kampouris llevaban guitarras y tocaban canciones entre escenas.
El cineasta Jim Denault dice que le encantó rodar la boda. “La iglesia griega ortodoxa que Kirk y Greg eligieron es espectacular. Es un espacio increíblemente bello, lleno de una luz cálida y lozana que proviene de ventanas con vitrales por todos lados, y se refleja en sorprendentes paredes destacadas de dorado. La iglesia fue pintada durante el paso de los años por artistas griegos religiosos, y los iconos son increíblemente detallados y profundamente expresivos. Fue un punto destacado del rodaje para mí, que se adapta a la perfección al punto culminante de la película.»
AFTER-PARTY: LA COMEDIA FINALIZA LA PRODUCCIÓN
Todo el elenco y el equipo de Mi gran boda griega 2 siempre se concentró en una máxima que el público ha adoptado y defendido desde la primera película: Al final del día, lo más importante es la familia. A punto tal que al final de la producción, Corbett abrazó a Vardalos y le dijo: «¡Hagámoslo de nuevo, nena!”
Vardalos concluye: “Lo que más me sorprende una y otra vez es como todos ven a su familia en esta. El origen étnico no importa; no se relacionan necesariamente con una familia griega, se relacionan con su familia. Fue un accidente feliz. Estaba escribiendo sobre mí, y descubrí que estaba escribiendo sobre ellos también”.
(*) Miembro de la Asociación de Críticos de Cine del Uruguay / Fipresci
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