Sábado 28 de marzo, 2020
  • 8 am

El rico patrimonio

Fulvio Gutiérrez
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Fulvio Gutiérrez

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Diario

Dr. Fulvio Gutiérrez.
Luego de mucha presión por parte de la oposición, el gobierno dio a conocer el convenio firmado con UPM. Más allá de que muchas de esas cláusulas nos han puesto nerviosos, nos preguntamos qué dirán las otras cláusulas de las cuales no nos han informado. Porque si se dijo que había cláusulas confidenciales, es obvio que esas cláusulas no fueron difundidas ni lo serán, dadas las condiciones impuestas por la empresa finlandesa y la naturaleza reservada de tales cláusulas.
Y nos han puesto nerviosos porque tenemos la sensación de que el gobierno ha asumido una serie de obligaciones en un tiempo acotado para su envergadura, que no las va a poder cumplir. Pero además, como su costo corre por cuenta del Uruguay, corremos el riesgo de que dentro de dos años UPM resuelva no firmar el convenio definitivo y la planta de celulosa no se construya, pero Uruguay deba afrontar ese –para nosotros- ese enorme costo en obras de infraestructura, que sin la existencia de la planta, no se sabe para que servirán. Y si no vean Uds. la contradicción entre el Ministro de Economía y el Directorio de UTE. Este piensa que se puede bajar el precio del quilovatio hora, en beneficio de la población; Astori dice que no, que hay que aumentarlo porque hay que costear las inversiones que se obligaron a hacer para UPM.
Veamos a simple vía de ejemplo lo que tiene que hacer Uruguay: 1)Vías de ferrocarril desde Paso de los Toros a Montevideo antes de 2022; 2)Viaducto sobre la rambla. 3)Construir y reconstruir cientos de quilómetros de carreteras, caminos departamentales y puentes. Esto supone lógicamente nuevos recorridos por lo cual habrá que expropiar muchas propiedades privadas, pagando a sus dueños un precio justo. 4)Dragar el puerto de Montevideo. 5)Crear allí una terminal portuaria especializada en la descarga de celulosa. 6)Reestructurar la Dirección Nacional de Medio Ambiente. 7)Mejorar los institutos de UTU de Tacuarembó, Paso de los Toros y Durazno para los técnicos nuevos que hay que preparar. 8)Acuerdos de cooperación entre UTU y escuelas técnicas finlandesas. 9)Crear y solventar mejoras para el personal que solo tenga ciclo básico y crear una carrdra denominada Tecnólogo en Control de Procesos. 10)Incorporar al Derecho uruguayo, antes de 2019, nuevas normas laborales referidas a piquetes y ocupaciones sindicales. 11)Hacer concesiones para los derechos de uso del agua para procesos industriales vinculados a la celulosa. 12)Garantizar un flujo mínimo de agua en el R. Negro, aguas debajo de la represa de Rincón del Bonete. 13)Aprobar con rapidez los nuevos proyectos de forestación que solicite UPM. 14)Crear la infraestructura necesaria para atender las necesidades de vivienda, salud, educación y transporte para las empresas contratistas de UPM, sus empleados y familiares. 15)Garantizar la instalación de una conectividad de internet en el área de influencia de la nueva planta. 16)Comprarle a UPM la energía excedentaria a U$S72,5 el megavatio/hora durante por lo menos 20 años.
Está nuestro país en condiciones de cumplir con todo lo exigido por UPM. Conociendo como se hacen las cosas en nuestro país, pensamos que no; sin perjuicio de que las modificaciones laborales cuyos textos aún no se conocen públicamente, ya fueron negadas por organizaciones sindicales uruguayas.
¡Cómo ha cambiado el Frente Amplio? Ha pactado con una multinacional capitalista, negando principios ancestrales de la izquierda uruguaya; ha acordado enormes exoneraciones tributarias a favor de la que se consideraba una maldita inversión extranjera; ha aceptado cambios laborales cuando esos cambios, por leyes aprobadas por el propio Frente Amplio, necesitaban un acuerdo tripartito que de antemano se lo deja de lado, lo que traerá un fenomenal problema sindical a corto plazo; se ha obligado a obras de infraestructura de gran costo financiero, sin tener la previsión presupuestal necesaria, ni saber si la tendrá, para lo cual se recurrirá seguramente a un endeudamiento mayúsculo con la banca extranjera, y a la creación y desviación del producido de tributos que dejarán sin financiamiento las mejoras populares.
Se ha vendido “el rico patrimonio de los orientales al vil precio de la necesidad”, transformando esta frase que los frentistas tanto repetían, en un simple eslogan de comercio barato.
¡Que nos has hecho Tabaré!