Jueves 4 de junio, 2020
  • 8 am

¡Buen 2018!

Gerardo Ponce de León
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Gerardo Ponce de León

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Gerardo Ponce De León.
Ya tenemos que tener, guardados, los nuevos almanaques que corresponden al año nuevo, el 2018; junto con esto, tenemos que hacernos la idea de cambiar, en todo momento, la terminación de la fechas, cuando la pongamos, es decir 2017 por 2018, cuando nos acostumbramos y lo hacemos naturalmente, hay que cambiar. Esto es para mí, el año nuevo. Creo que todos los días tenemos que agradecer a Dios el nuevo día y luego el día que nos dio.
Este acto de agradecimiento es un hecho muy personal y es de acuerdo a lo que aceptamos como forma de vida. No queda mal desearle a las demás personas, que tengan un buen año, ya que implica todos los días, ya que el año es la sumatoria de cada día.
Que fácil es echarle la culpa, de las cosas malas, que nos suceden, al año que se va. Más de una vez hemos sentido o hemos dicho: ¡Qué suerte que se va este año, que mal que me trató! No reconocemos que el año es circunstancial, que las cosas que nos suceden, muchas veces, son consecuencia de la sumatoria de descuidos, cosas mal hechas, de despilfarros anteriores y que desbordan, o en algún momento, tienen que decirnos ¡vasta!. ¿Es culpa del año, si no cuidamos nuestro cuerpo? Pero es más fácil echar las culpas a otro que reconocer nuestros errores. ¿Quién es, a se le acusa? Al año que se va.
Pero no podemos quedarnos con las cosas malas que nos han sucedido, debemos buscar las buenas, esas que no valoramos y que son “el condimento” de la vida. Lo que sucede es que normalmente, las dejamos pasar sin valorarlas. Otro error que cometemos a diario, como es no ver las cosas lindas que nos suceden. Tenemos que aprender a mirar hacia atrás, para mirar la huella que hemos dejado en nuestro camino.
No quiero ser pájaro de mal agüero, pero tengo, ya lo ha escrito, que va a ser un año complicado, ya que considero que va a ser un año de crisis, por más que el gobierno me diga que va a crecer el país, un 3,6 %. Este crecimiento no se ve a nivel de la gente, lo ve el estado, que sigue creciendo, dentro de su propia vorágine de dinero, para poder hacer frente a los pagos y compromisos que tiene, internos y externos.
No será la primera vez, que de no cerrar las cuentas, suban las tarifas de los entes públicos o le saquen al sector productivo, que ya viene gastado y con las cuentas, casi a no dar más. Ellos saben muy bien, que si este sector, base de nuestra economía, es incentivado, el tren de la producción se mueve, se mueve la economía, se mueve el país, ya que es el sector que directamente o indirectamente genera más mano de obra. Pero muchas veces, la gente de la ciudad le tiene resquemores, hasta llegan a tirar o poner piedras en el camino, hasta llegar a defenestrarlo, públicamente, ya que es un sector muy chico pero poderoso; mueve un país; y en su contra tiene gente que se dedica a darle “palo” frente algún problema; cuando dicho problema es propio de la relación entre los hombres, sin importar el sector al que se pertenece.
Se que en dicho sector hay cosas para corregir, se que trae la envidia, que llega a ser tan fuerte que se llega a odiar y siempre que se pueda se destrata y rebaja a los integrantes de dicho sector, diciendo cosas que no niegan un desconocimiento de la realidad del sector, pero también hay que decirlo, que en algunas oportunidades se da pie a ese tipo de comentarios.
No es el único sector poderoso, hay, existen y existirán, otros que tienen el mismo poder y muchas veces, por sus manos pasa la vida de los seres humanos.
Les deseo de todo corazón que tengan un muy buen año 2018.