Viernes 16 de abril, 2021
  • 8 am

Se portaron mal

Germán Coutinho
Por

Germán Coutinho

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Germán Coutinho
Senador de
la República
Si desde el gobierno departamental tuvieran que hacer una carta a los Reyes Magos seguramente no tendrían éxito, porque si hacemos un balance en general, claramente vemos que se portaron mal.
Se portaron mal porque se dijo que había un equipo y muchos de ese equipo ya no están. Se portaron mal porque les pedimos que tuvieran un trabajo eficiente y que así como lo prometieron, pudieran arreglar las calles de Salto y los caminos del Departamento. Se creyeron que con algunas fotos en alguna que otra calle de hormigón y en algún kilómetro de los cinco mil que tiene el Departamento podía alcanzar, pero quienes lo recorremos permanentemente podemos afirmar que no se puede transitar por la caminería rural y que las calles de los barrios quedaron en un eterno olvido. Se portaron mal porque nos prometieron que no pagaríamos más y vamos a pagar mucho más en impuestos y en aumentos de contribución, a diferencia de nuestro gobierno que nadie pagó ni un solo peso de más en cinco años y al final del período todos pagaron menos. Se portaron mal porque en su momento quien está a cargo del departamento juntó firmas haciendo creer a la gente que la luz bajaría un 50% y no solo que eso nunca sucedió, sino que aumentó y sigue aumentando.
Se portaron mal porque somos el único Departamento en el que nos obligaron a cambiar la patente con fines recaudatorios, mientras que en otros departamentos se siguen cumpliendo los plazos vigentes que son hasta el 2019. Se portaron mal porque la donación del tarifado azul quedó en el olvido y ahora solo se usa para recaudar.
Se portaron mal porque nos quedamos esperando toda la famosa flota de maquinaria que llegaría a mediados de año y hoy vemos como se sigue trabajando con esa histórica flota que en número y monto adquirimos en nuestro gobierno y es la más grande compra desde el retorno de la democracia.
Se portaron mal porque subió el boleto del ómnibus, se sacaron servicios de los barrios y porque también seguimos viendo los ómnibus que adquirimos en su momento y nunca llegaron las famosas unidades prometidas.
Se portaron mal porque nuevamente dejaron caer todos los espacios públicos, los cuales con un gran esfuerzo habíamos recuperado en su totalidad. Se portaron mal porque el interior quedó abandonado y ya no se hacen los esfuerzos para conseguir ambulancias o reparar policlínicas como se hizo en nuestra administración.
Se portaron mal porque se viene otro verano y nadie fue capaz de que con trabajo, se organizara la presencia de Salto en el este para poder hacer difusión como se hacía antes. Nuestros destinos turísticos cada vez tienen menos presencia.
Se portaron mal porque se terminaron todos los talleres de cultura que nos habían llevado a ser ejemplo en el país, esos talleres que le daban actividad a cientos de jóvenes en nuestra administración e hicimos posible junto al profesor Garet. Se portaron mal porque nuevamente pasó setiembre y seguimos viendo como el mes de la juventud es ahora un recuerdo.
Se portaron mal porque ya no hay escuelas de deportes para jóvenes con capacidades diferentes, cerraron los refugios y cerraron algo tan sensible como lo es la casa para quienes sufrían violencia doméstica.
Se portaron mal porque prometieron muchas obras para Salto, ya pasó la mitad del período y no hay obras ni proyectos genuinos de este gobierno. Se irán y si son eficientes, lo harán inaugurando aquellas obras que se concretaron en nuestra administración, sino seguirán sin inaugurar una sola obra.
Se portaron mal, porque las inversiones en Salto se terminaron, ya no hay trabajo para nuestra gente y volvimos al podio de la desocupación.
Se portaron mal porque nunca cambiaron el verso de que iban a ser ellos quienes hicieran las cosas bien y que los malos éramos nosotros. Ya pasó la mitad del período y ese verso agotó, cansó y sigue siendo la gran excusa para no ponerse a trabajar.
Está claro que se portaron mal porque podríamos seguir escribiendo muchos más ejemplos claros y contundentes como estos, por lo tanto ni sueñen con entregarle una carta a los Reyes Magos.