Viernes 3 de abril, 2020
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La República del Salto

Fulvio Gutiérrez
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Fulvio Gutiérrez

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Soledad

Dr. Fulvio Gutiérrez.
Los sucesos políticos ocurridos en Salto en el Siglo XIX que vamos a relatar, tienen lógicamente una estrecha vinculación con lo que ocurría en Montevideo. El 12 de marzo de 1854, la Asamblea General eligió al Gral. Venancio Flores como Presidente de la República, para completar el período que había iniciado Juan Francisco Giró (destituido precisamente por un motín encabezado por el propio Flores), hasta 1856, cuando fue sustituido por Gabriel Antonio Pereira.
Flores era colorado, pero contra él, se levanta otro sector del Partido Colorado, que funda el denominado Partido Conservador del Orden, de vida efímera, que rechazaba la política de fusión de blancos y colorados. Integrado por figuras contrarias al Gobierno del Triunvirato (Rivera, Lavalleja y Flores), y teniendo como principales figuras a Juan Carlos Gómez y a los Generales Melchor Pacheco y Obes y César Díaz, el 28 de agosto de 1855, inició un movimiento que pretendió ser revolucionario contra el General Venancio Flores, que había quedado con el mando y como único gobernador por fallecimiento de Rivera y Lavalleja.
Este movimiento revolucionario despertó en Salto grandes simpatías, formándose una corriente de opinión que culminaría con una actitud de independencia del gobierno de Montevideo. Así fue como el 7 de setiembre de 1855, la Junta Económico Administrativa de Salto se reunió en sesión plenaria, y bajo la presidencia del Presbítero don Manuel María Errasquín, declaró la representación de la soberanía nacional, y dio todo su apoyo al gobierno provisorio constituido en la capital por don Luis Lamas. Llamó al Jefe Político Coronel Miguel Nieto y al Teniente Coronel Eugenio Abellá para que se integraran a la Junta; y dispuso levantar tropas y exigir al Receptor de Aduanas, los fondos necesarios para equiparlas y mantenerlas.
En tan solo cuatro días, el ejército de Salto estaba organizado, y se aprontó para la defensa de la ciudad. Eso fue suficiente para que el ejército que comandaba el Presidente Gral. Venancio Flores, al mando del Coronel Ambrosio Sandes, se trasladó a Salto, cuando llegó a los alrededores de la ciudad, tomó conocimiento de la defensa que se había organizado, desistiendo de sus primeras intenciones que era atacar la ciudad. Los gobernantes salteños aprovecharon la indecisión de Sandes, y comenzaron una mediación tendiente a evitar el derramamiento de sangre. Como consecuencia de esta mediación, el día 13 de setiembre de 1855, el Coronel Ambrosio Sandes reconoce al “gobierno del Salto” ante el Teniente Coronel Eugenio Abellá como Jefe de las nuevas fuerzas salteñas y Comandante Militar del Departamento, y se retira a Paysandú.
El éxito de la mediación había sido total: ¡un representante del Gobierno de Montevideo, había reconocido al Gobierno Independiente de Salto!
Asegurado este punto, las autoridades salteñas se abocaron a organizarse internamente. Y aquí ocurre otro hecho, que por ser único, resulta histórico. Las autoridades declaran cesante al Jefe Político Coronel Nieto (obvio representante del Gobierno de Montevideo), y mediante votación popular, se elige como Jefe de Policía al prestigioso vecino Don Pedro Real. Fue el único Jefe de Policía en la historia de nuestro país, que fue designado por un pronunciamiento popular.
Claro que el movimiento del Partido Conservador duró poco, y todo terminó en un arreglo con los partidarios de Venancio Flores. Las noticias llegaron a Salto, y los afanes independientistas perdieron fuerza.
El 16 de octubre de 1855, el gobierno de Montevideo designó como Jefe Político al Coronel Diego Lamas, y ahí terminó todo.
Salto había sido República Independiente durante 33 días, desde el 13 de setiembre hasta el 16 de octubre de 1855.
El hecho, seguramente no tiene otro valor que el anecdótico. Pero los salteños tenemos el orgullo de decir que en algún momento de nuestra historia política, fuimos República Independiente.