Viernes 26 de febrero, 2021
  • 8 am

¡Hipócritas!

Fulvio Gutiérrez
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Fulvio Gutiérrez

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Dr. Fulvio Gutiérrez.
La movilización de los productores agropecuarios y el acto en Durazno del pasado martes, le movió el piso al gobierno. Pero como el gobierno basa todo su razonamiento en la soberbia que le ha impuesto el Presidente Vázquez, varias de sus máximas jerarquías, algunos cretinos útiles que siempre tiene a mano y un número indeterminado de frentistas que no eran tan pensantes como “pintaban”, en lugar de analizar los reclamos y pensar en buscar soluciones, se dedicaron a descalificar la movilización y a los movilizados, con una bajeza en sus expresiones que rayan en una demostración de intolerancia e ignorancia supina. No extraña porque no es la primera vez que la hipocresía surge de la propia piel de muchos frentistas.
Hipócrita es un adjetivo que significa fingir una cualidad, un sentimiento o una virtud u opinión que en verdad no tiene. Es decir, es aquella persona que finge sentimientos o cualidades que, en realidad, contradice lo que verdaderamente siente o piensa. Fingen ser personas que no son, y dicen pensar ideas que en verdad no piensan. Generalmente el hipócrita actúa por conveniencia, y casi siempre olvida lo que hizo antes en un tema similar, en el cual demostró todo lo contrario a lo que ahora demuestra. Porque el hipócrita es un mentiroso nato, un cretino útil, alguien que acomoda el cuerpo a como le sea conveniente.
Eso es lo que ha pasado con muchos personeros del gobierno, cuando expresaron su opinión sobre el movimiento de los productores agropecuarios. Tengamos memoria.
En el año 2002, cuando la crisis que afectó duramente al Uruguay, en el gobierno que presidía el Dr. Jorge Batlle, se formó un movimiento de oposición que se denominó “Concertación para el Crecimiento” (que tuvo una existencia efímera), del cual formaron parte, entre otros, la Federación Rural, el Pit-Cnt, los cultivadores de arroz (rara mezcla de chicha con limonada), reclamando un cambio en la política económica del gobierno, con el total y formal apoyo del Frente Amplio cuyo lema era en aquel momento Encuentro Progresista-Frente Amplio. El actor Delfi Galbiatti leyó una proclama en un acto realizado el 24 de abril en el Obelisco, con el expreso apoyo del Dr. Tabaré Vázquez y el entonces Intendente de Montevideo Arq. Mariano Arana.
Es decir, el Presidente Vázquez, varios jerarcas del gobierno y los cretinos útiles que siempre están cuando conviene, hicieron en el año 2002 contra el gobierno de Jorge Batlle, un movimiento similar al que los productores agropecuarios llevan adelante en estos momentos, y participaron directa y formalmente del mismo, apoyando abiertamente la movilización contra el gobierno colorado, por la simple y absurda razón política de que era contra ese gobierno, y por lo tanto politizaron con criterio partidario y no de política general dicho movimiento. Pero además no quedó dudas de eso, porque lo dijeron abiertamente y a voz de cuello. Ya en enero de 2002, el Pit-Cnt había organizado una marcha a Punta del Este, para escrachar al gobierno de Batlle ante el turismo internacional. Pero el gobierno prohibió el ingreso de la marcha a la península, y el acto se hizo en Maldonado. El discurso de Juan Castillo en aquella oportunidad quedó para la peor historia de la hipocresía universal.
¡Que vienen a decir entonces ahora, que el movimiento de los productores agropecuarios está politizado! Que autoridad moral tienen los frentistas para hacer esa calificación, cuando en circunstancias similares, hicieron un movimiento político-partidario, aprovechando las circunstancias de aquel momento, con su apoyo formal y expreso, y con la participación de sus dos figuras políticas más importantes de aquel momento.
Por eso lo del título: hipócritas, porque son como el camaleón: cambian de “colores” según la ocasión; hipócritas, porque cuestionan un movimiento que le pide cambios al gobierno en su política sobre la producción agropecuaria, similares a los que ellos mismos pedían en el 2002; hipócritas, porque califican de movimiento politizado el actual (véase la declaración de la Mesa Departamental del Frente Amplio de Salto), cuando en el 2002 los frentistas, de una manera formal y expresa, politizaron partidariamente aquel movimiento contra el gobierno de Batlle; hipócritas, porque como los actores griegos (de ahí viene el origen del término), no dan la cara, sino que se ponen una “máscara” según convenga o no a sus intereses, y “acomodan el cuerpo” según las circunstancias.
Todo esto nos lleva a una sola conclusión: el gobierno frentista no es creíble ni lo será jamás. Ya lo demostraron en reiteradas oportunidades. Ahora hay que “marcarlos” a fuego. Las gremiales agropecuarias y los “autoconvocados” deben expresar con total claridad sus requerimientos; hacer un seguimiento de las “volteretas” que seguramente hará el gobierno para rechazar cualquier cambio; y precisar expresamente, en definitiva, qué decisiones se tomarán en beneficio de las producción agropecuaria del país.
Con absoluta franqueza; no tenemos optimismo alguno en este sentido. Ojalá nos equivoquemos. Pero si no nos equivocamos, en noviembre de 2019, el pueblo tendrá la oportunidad de castigarlos.