Sábado 14 de diciembre, 2019
  • 8 am

Ayudando a ayudar

Gerardo Ponce de León
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Gerardo Ponce de León

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Gerardo Ponce De León

Si algo me faltaba para “matar” mi ignorancia, era el hecho de ver como les cambia a los muchachos, que salen a esquilar, de nuestro país a otros lados; ya sea Europa (principalmente España) como Estados Unidos, la mentalidad, hasta dentro de su pobre conocimiento del mundo. Por favor, no se tome esto como una burla, sino que es una realidad que se conoce cuando se conversa con ellos. Los que van a España, tienen un problema menos, que es el idioma, pero tienen que “caer” en manos de “los empresarios” de las máquinas, que normalmente son extranjeros, dentro de España (polacos, tanos o en menor cantidad, alemanes).

La contra de esto es que los que ganan más, son los “empresarios”; en cambio, los que van a Estados Unidos, se encuentran con la más importante de las dificultades: el idioma. Pero hay gente que se amoldan enseguida a lo que les dicen, ya que el tema, siempre está referido a los lanares o a la esquila. Comienzan con la repetición de las palabras y se van ubicando con el idioma. Los que ya llevan más de una zafra, van conociendo y ubicando las palabras. Cuando se encuentran con alguien que sabe algo de español, les cambia la vida y ellos, sin ningún problema, les hacen preguntas y van aprendiendo a manejarse con el idioma.

Tengo un caso de que el muchacho ya lleva varios años, de zafra, en Estados Unidos, y como va siempre a los mismos lugares, ya lo conocen y conoce. Habla palabras sueltas en ingles, y en uno de los establecimientos, que va, la dueña es una Doctora, en medicina, y por lo que él cuenta, habla y entiende, algo de español. Por lo que cuenta, al parar el trabajo, la Doctora, se arrima a conversar, ya que le gusta mucho el Uruguay, dado que estuvo en un Congreso, y nada menos que en Punta del Este. Lo que más admira es el contacto que tenemos con la naturaleza. Es neuróloga y dentro de ella, en discapacidades superiores.

Coincide que este señor, es el padre de un joven con problemas motrices y de coordinación, queriendo decir que cabe dentro de la especialización de la Doctora. En el último viaje le ha llevado el historial de su hijo, recibiendo ayuda y directivas de pequeñas cosas que se pueden hacer, para elevarle el nivel de vida al joven; siendo la preocupación mayor de la Doctora, poder enterarse de la inserción del joven, dentro de la sociedad. Me da a entender que también ahí existe este problema.

Entre las cosas que le ayudarían a ir dejando la “dependencia” hacia los demás, sería el de conseguirle una silla de ruedas eléctrica, así él se mueve hacia donde el quiera, pero aparece otro problema, que está creciendo y la silla se tendría que amoldarse a su cuerpo, por lo tanto tendría que ser “a medida”. Hoy día se está en campaña de tratar de llegar a una que reúna esas condiciones. Lo que se tendría que lograr sería la exoneración de importación y traerla sin flete. La verdad que se ha logrado entrar en contacto con gente, en el exterior, que están tratando de conseguir dichas exoneraciones (flete y impuesto a la importación), ya que han conseguido muchas donaciones para varios nosocomios de nuestro país. el problema es que estamos hablando de algo de condiciones especiales y particular. Personalmente creo que existe la buena voluntad de solucionar los problemas, que muchas veces significan lograr dejar de lado la burocracia estatal.

La gran virtud de esta familia, es el de respetar a los médicos nuestros, que son los que siempre lo atendieron y lo seguirán atendiendo. Ojala se logre llegar a insertar a este joven en la sociedad, señal de haber aprendido a solucionar los problemas, que muchas veces se desconoce, por parte de aquellos que quieren ayudar a los demás.