Martes 9 de agosto, 2022
  • 8 am

Los proyectos de Larrañaga

Gustavo Varela
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Gustavo Varela

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Por Gustavo Varela

El sábado pasado el Uruguay todo asistió impávido a un hecho de inseguridad ocurrido en un supermercado de Montevideo, donde un delincuente asesinó a sangre fría a una trabajadora llamada Florencia Cabrera de 26 años de edad y madre de un niño de 8 años, como así también en la ciudad de Minas, y como consecuencia del comercio de la droga, corrió mucha sangre.

Lamentables episodios, y no únicos, que se circunscriben en un ambiente de violencia por el que están transitando las diferentes sociedades y de la que no escapa la nuestra.

Pero no nos podemos quedar con el argumento de que como es un problema general no podemos hacer nada.

PENSEMOS UN POCO

Nunca tuvimos un Ministerio del Interior que administre tantos recursos humanos, tecnológicos y económicos como el actual.

Se hizo una reforma en el Código de Proceso Penal, cambiando todo el sistema.

Aparte, desde el poder político, se nos afirma que han empezado a dar resultado las estrategias que en materia de seguridad se han implementado.

¿CUÁL ES EL RESULTADO?

La violencia y la inseguridad no cesan, y es más, crece día a día, como en el último fin de semana que tuvimos 10 muertos en episodios delincuenciales en el Uruguay. Un baño de sangre que lleva a que en 50 días del presente año llevemos 60 muertes vinculados con delitos.

Nadie en nuestro país se encuentra seguro, en ningún ámbito.

A las autoridades las únicas ideas que se le caen son de que la sociedad se enreje, saque de circulación el dinero, no salga a la calle con carteras, celulares, circule con las ventanillas de los autos cerradas, que los ciudadanos se transformen en buchones contra los delincuentes. ¡¡¡Un dislate total!!!

TAMPOCO HAY QUE MENTIR

¿Se puede erradicar totalmente la delincuencia? La respuesta es clara. No.

¿Y entonces que hacemos, nos cruzamos de brazos?

Con el ánimo de llevar aportes a estos momentos de incertidumbre, Jorge Larrañaga acaba de presentar en el Senado tres proyectos de ley que versan, el primero sobre la posibilidad de que el Ejército Nacional, previa preparación y a través de la creación de una nueva fuerza de seguridad, preste colaboración con la policía en la persecución del delito; el segundo proyecto, refiere a la reclusión perpetua revisable, que implica que determinados delitos aberrantes se los pueda penar con reclusión perpetua, y a los 30 años de cumplimiento efectivo de la pena, se decida con todas las garantías, si ese preso tiene que seguir recluido por su peligrosidad o no, y el tercero es sobre el efectivo cumplimiento de las penas recaídas sobre los que cometen delitos, y no como ahora, que al poco tiempo los delincuentes recobran la libertad, y caminan impunemente por todos lados.

No creemos que son proyectos perfectos, no estamos cerrados a que se voten esos proyectos o nada, los mismos están abiertos a otros aportes que se puedan hacer. Lo principal es que decidamos cambiar la estrategia o que las cosas sigan como están.

Pero lo que sí creemos es que el delito no puede estar ganando como lo hace en éste momento a la sociedad, y por lo tanto, algo hay que hacer.

Algunos de éstos proyectos Larrañaga lo viene presentando desde el año 2009, y no sabemos por qué algunos legisladores se hacen los distraídos, miran para el costado y no lo quieren aprobar.

Mientras tanto, la sangre sigue corriendo.