Sábado 14 de diciembre, 2019
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Wilson Ferreira, 30 años después

Dr. Carlos Silva
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Dr. Carlos Silva

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Diario

Por Carlos Silva

El jueves 15 de marzo se conmemoran 30 años de la desaparición física del último gran caudillo Blanco. ¿Cómo describir a quien murió cuando yo tenía tan solo 11 años, como opinar sobre él, si casi no lo vi actuar porque era muy niño? Puedo hacerlo porque vengo de una familia donde siempre se habló de Wilson, porque he leído historia y además he conocido a muchos que estuvieron al lado de él. Por eso es que me he enamorado de la figura de Wilson.

Cuando empecé a tener conciencia política, comencé a interesarme por su vida y trayectoria. Empecé leyendo, estudiando y enseguida conocí algunas personas que estuvieron a su alrededor. Anécdotas muchas me han contado y las mismas quedaran grabadas en mi memoria, pero lo más difícil será poder mantener y llevar adelante sus ideas y formas de ver el país. Ese es el gran compromiso y desafío que tenemos estas generaciones y las que vendrán.

Wilson hoy es una figura que ya trascendió las barreras partidarias, pero no debemos olvidar que nos pertenece y cuando digo esto, no lo digo como señal de egoísmo, sino como señal de gran responsabilidad. Hoy muchos mencionan a Wilson en sus discursos, pero solo a los Blancos se nos juzgará si en alguna oportunidad vamos por una senda distinta a la que él pensaba y hoy defendemos.

Por supuesto que en el Partido hay varios sectores y que en algunas cosas no se coincidía, pero nadie niega que conceptos como, primero la Patria y después el Partido, la defensa de la democracia, el compromiso con la descentralización así como su devoción por la participación de la juventud partidaria, son cosas que hoy todos los Blancos la defendemos y defenderemos siempre.

Esa son las cosas que nos dejo Wilson, son las líneas de conducta que como Blancos no podemos, ni nos debemos apartar y no es necesario haber sido contemporáneo para llevarlo en la sangre. Cuando alguien imprime en nosotros esos conceptos que van pasando de generación en generación, es que se transforma en un líder nato y que ya nadie negará su trascendencia en la historia.

Han pasado 30 años de su desaparición física y el Wilsonismo está más vigente que nunca, dejó de ser un sector en el Partido Nacional, para estar incorporado a cada uno de los sectores que hoy están vigentes en nuestro Partido. Sus ideas y conceptos están presentes en muchos planes de gobierno, incluso, de algún otro partido también.

Con el paso de los años la historia va marcando a los pueblos y marcando el camino que se debe tomar, el elegir en muchos temas el camino que marcó Wilson, es pensar en un Uruguay distinto al que tenemos hoy. Por eso la importancia que en cada instancia que podamos recordar su figura y legado, hacerlo, pero además de eso, siempre transcurrir por la senda marcada. Mantener vigentes sus enseñanzas y tratar de llevarlos adelante, es muy importante para nosotros, no solo porque es alguien de nuestro Partido, sino porque estamos convencidos que es bueno para la Patria.

Nuestro deber como Blancos no es solo recordarlo sino honrarlo y eso se logra luchando para llevar adelante sus proyectos, ideales y valores, que hoy 30 años después de su muerte, Wilson y su legado está más vivos que nunca.

¡¡¡VIVA WILSON!!!