Martes 13 de abril, 2021
  • 8 am

La insatisfacción

Gisela Caram
Por

Gisela Caram

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Ps. Gisela Caram*

Es inevitable escuchar comparaciones y quejas entre la vida antes y ahora.

Eso de que “todo tiempo pasado fue mejor”, no en todo, ni para todos es así.

No es cuestión de épocas, es cuestión de sociedades, de culturas.

Sevrini & Asociados

Venimos cambiando globalmente.

La era digital nos permite acceder a casi todo y esto tiene sus ventajas y desventajas…

Mensajes subliminales de algunas propagandas nos muestran que no tenemos que quedarnos con las ganas de nada, slogans como “Viví sin límites”, “¡Simplemente hazlo!”, “Déjate llevar”, inducen a naturalizar una vida donde hay que actuar sin pensar, rápido.

Esta inmediatez, y este creer que podemos tener, saber y acceder a todo lo que queremos, nos aproximan a precipicios.

Precipicios que implican frustraciones cuando nos encontramos con que todo no es tan fácil. Y los logros son con esfuerzo.

Quejarse del ahora.

La queja es un permanente estado de displacer, de disgusto, de insatisfacción, de malestar. Habla de ver lo que falta del vaso, lo que no tengo.

Cómo antes vivíamos y jugábamos con pocas cosas y disfrutábamos y ahora, cuando tengo algo, quiero otra cosa…

Por qué antes se resolvía todo como se podía, y hoy los niños van al psiquiatra, la psicóloga, la fonoaudióloga, la psicomotricista, la nutricionista, la psicopedagoga, la maestra de apoyo, etc.

¿Cómo podíamos vivir sin tecnología, sin celulares?

Había que hablar más. La palabra era valiosa, decir dónde, con quién y a qué hora se volvía a casa.

El poder esperar y la felicidad

El tener que esperar por algo que queremos es como poco viable.

Si no tengo lo que quiero… busco otra cosa… la otra cosa no aparece, me voy a otra, y así, no hay lugar para la espera y el desear algo.

El tiempo entre lo que quiero y el llegar a “eso”, es imperceptible. Metas cortas, y poco satisfactorias. Lo que genera esa sensación de insatisfacción permanente. De búsqueda, de ansiedad.

Fortalecer a un niño que pide y pide cosas, no es ir dándoles todo lo que quieren, sino lo que les hace falta, y eso, con un tiempo de espera.

Solamente mostrando que nada es de un momento para otro, ni de un día para otro, se irá conformando la fortaleza interna y dando un valor y un sentido a las cosas… un sentido a la vida.

Deseo y Necesidad

Un joven, sale a la calle, conoce alguien, le surge el deseo de estar íntimamente. Si consigue rápidamente lo que quiere, probablemente eso que parecía un deseo, se transforme en una necesidad colmada.

Para que sea un deseo, tendría que darse otra situación. El joven, sale a la calle y le gusta una chica. Intercambian celulares, comienzan un chateo, hacen vínculo, y quizás ahí pueda dar lugar a deseo o no. Tiene que haber una búsqueda para que haya deseo.

Querer algo, da cuenta de un sentirse bien emocionalmente.

La función del deseo es mantener a las personas vivas, felices, con capacidad de disfrutar.

Y esto no es solamente deseo=intimidad.

El desear es también, tener sueños, proyectos, fijarse metas.

Para desear algo hay que sentirse bien, tener iniciativas, tomar decisiones y para todo esto, hay que tener una autoestima equilibrada, ni baja ni alta.

Ni grandes ideales inalcanzables ni sentir que no nos merecemos nada…

Los deseos están para ser expresados, pero no para ser todos cumplidos.

El creer que se pueden satisfacer todos los deseos, nos da cuenta de una saciedad, que dura muy poco. Es efímera. Porque después de eso, acontecerá otro deseo y así sucesivamente.

Idealizamos lo que no tenemos, y si lo tenemos de una, se va perdiendo el sentido de búsqueda, el sentido de la vida.

Esto de querer y tener todo YA, la inmediatez, deja al ser humano empobrecido en su aparato anímico, con un sentimiento de vacío.

Más allá de que uno pueda acceder a tener o dar todo lo que el otro quiere, la cuestión está en abstenerse, esperar, seleccionar… y dejar que se construya el anhelo, la espera, la búsqueda y el esfuerzo.

Los padres de niños y adolescentes de hoy, tienen que saber, que más allá de los avances tecnológicos y culturales, las etapas del desarrollo y el mundo interno, siguen siendo las mismas.

*Psicoterapeuta