Jueves 28 de mayo, 2020
  • 8 am

¿Por qué se oculta información?

Pablo Mieres
Por

Pablo Mieres

259 opiniones

Por Pablo Mieres
El gobierno anterior decidió que ANTEL construiría un Centro de Espectáculos en donde existía el Cilindro, después de que este icónico edificio sufriera un incendio por falta de previsión y negligencia por parte de la Intendencia de Montevideo.
La decisión tomada fue polémica porque el principio de especialidad establecido en la Constitución, prohíbe que un Ente Autónomo realice actividades que no estén expresamente permitidas por su Carta Orgánica. Resulta claro que ANTEL no tiene autorización legal para la construcción de estadios o centros de espectáculos.
Es más, los constitucionalistas y el propio Tribunal de Cuentas señalaron que era inconstitucional la iniciativa que impulsaba ANTEL. Sin embargo, contra toda la normativa vigente, el gobierno y el Directorio de ANTEL decidieron avanzar en ese emprendimiento.
Se anunció su construcción con “bombos y platillos” e, incluso se llegó al extremo de convertir el triste espectáculo del derrumbe del Cilindro con la presencia de autoridades y convocatoria a la prensa como si fuera una fiesta. Todo lo contrario, desaparecieron un edificio valorado a nivel internacional como un ejemplo de ingeniería, como si fuera parte del espectáculo de la construcción del ANTEL ARENA.
También se anunció que el nuevo Centro Polifuncional costaría 40 millones de dólares, sin embargo, cuatro años después nos dijeron que no habían tenido en cuenta todo el equipamiento interno y se descolgaron con un costo de 80 millones de dólares. Le erraron por el doble, pavada de error de cálculo en momentos en que el país presenta dificultades muy notorias con un abultado déficit fiscal.
¿Alguien piensa que ANTEL tomó en cuenta alguna de esas observaciones? Ninguna. Siguió adelante como si nada, sin considerarlas.
Las observaciones del Tribunal de Cuentas refieren, además de la inconstitucionalidad, al haber declarado que se trataba de una actividad en competencia, a la ausencia de procedimientos competitivos en algunos de los procesos de selección de los contratistas, a la ausencia de créditos presupuestales para incurrir en ciertos gastos, a la falta de inscripción de alguno de los contratistas en el Registro de Empresas que contratan con el Estado.
Como se puede apreciar, son muy graves las observaciones.
Es incalificable esta postura de opacidad, ocultamiento y secretismo con la plata de todos los uruguayos. Rechazamos categóricamente esta forma de gestionar los recursos públicos. ¡Son 80 millones de dólares de todos los uruguayos, generados por el pago de impuestos y tarifas de todos los ciudadanos!
El pueblo tiene derecho a saber qué hicieron con tanta plata y resulta a todas luces insólito que se señale que esta información debe ser reservada porque ANTEL está en competencia.
ANTEL compite sólo en telefonía celular; es monopólica en telefonía fija y en trasmisión de datos. Pero, ¿alguien piensa que la construcción del ANTEL ARENA se realizó en competencia? ¿Con quién compite? ¿Con el Estadio Centenario, con el Teatro de Verano? La pretensión de este argumento para esconder la información es sencillamente ridícula.
Pero, además, la obra ya está concluyendo, por lo que ni siquiera puede aducirse la existencia de riesgo sobre la información desde el punto de vista constructivo o tecnológico. Resulta insostenible la reticencia a brindar la información. Por otro lado, ¿no se da cuenta el gobierno que queda en situación de sospecha sobre posibles irregularidades?
Si no se libera la información, vamos a interpelar a la Ministra de Industria y al Directorio de ANTEL exigiendo que se informe sobre estos importantes gastos con recursos que son de todos.
No vamos a tolerar que siga aumentando el secretismo, el ocultamiento, la falta de transparencia que también incrementa la pérdida de confianza de la gente en la política y los partidos. El gobierno debe hacer pública esta información.