Miércoles 14 de noviembre, 2018 | Actualización: 8 am |
Columnistas

El comienzo

Por Adriana López Pedrozo

Mtra. Adriana López Pedrozo.
Quizás sí sea el comienzo de terminar con las situaciones injustas, el hecho de que empiecen a aparecer denuncias públicas sobre abusos laborales.
Nos sentimos identificados con estas palabras (1945).

“Primero vinieron por los socialistas, y yo no dije nada,“porque yo no era socialista.“Luego vinieron por los sindicalistas, y yo no dije nada,“porque yo no era sindicalista.“Luego vinieron por los judíos, y yo no dije nada,“porque yo no era judío.“Luego vinieron por mi, y no quedó nadie para hablar por mí.”
Su autor:
“Martin Niemöller fue un pastor y teólogo luterano alemán nacido en Lippstadt, Alemania, en 1892.
Niemöller fue un anticomunista y apoyó la ascensión de Adolf Hitler al poder en un principio.
Pero cuando Hitler insistió en la supremacía del Estado sobre la religión, Niemöller se desilusionó.
Se convirtió en el líder de un grupo de clérigos alemanes opuestos a Hitler.
En 1937 fue arrestado y finalmente confinado en Sachsenhausen y Dachau.
Fue liberado en 1945 por los aliados.
Él continuó su carrera en Alemania como clérigo y como voz principal de la penitencia y de la reconciliación para el pueblo alemán después de la Segunda Guerra Mundial.
Su declaración, a veces presentada como un poema, es bien conocida, citada frecuentemente, y es un modelo popular para describir los peligros de la apatía política.”
Realmente son actos de valentía, denunciar estas situaciones contra viento y marea.
Y cuando decimos contra viento y marea , es porque va a ser muy difícil probar tales denuncias ya que…testigos no aparecen.
Son decisiones dignas de admiración.
Son mujeres valientes, si señor, aunque éstas situaciones no diferencien género.
Pero que ciertas son estas aseveraciones sobre mirar para otro lado, cuando a mi lado, ocurren cosas injustas, inmorales, violentas, no éticas contra mi compañero de estudio, trabajo, vecino etc.
La lucha interior ética de cada uno de nosotros sobre nuestra apatía.
También sobre la apatía política del sistema gobernante de turno, traducida
en la demora de aprobar la ley sobre el acoso laboral o Mobbing.
Una toma de decisión política comprometida reciente es la tomada en el país Vasco:
“El Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, en sentencia de 20 de septiembre de 2016, establece que tolerar el acoso laboral y sexual de un compañero de trabajo hacia otros empleados, a través de una conducta pasiva, constituye una falta laboral muy grave y culpable, susceptible de ser sancionada con el despido disciplinario.” “ ( Xavier Gil Pecharromán 4/01/2017).
Veremos.
Casos sobran y carpetas con denuncias esperando la ley…también.

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