Viernes 16 de noviembre, 2018 | Actualización: 8 am |
Columnistas

Fuego cruzado

Por Andrés Merino

Por Andrés Merino
No es nada fácil emprender con un partido nuevo en el concierto político uruguayo. Los demás actores de ese ambiente, fieles a la idiosincrasia criolla, ven amenazadas sus posiciones y lejos de alegrarse porque el espectro se agranda en favor de la ciudadanía que tendrá más opciones entre las cuales escoger, buscan echar tierra encima al recién llegado. Desde que Novick en las pasadas elecciones departamentales montevideanas obtuvo una votación sorprendente, pasó a ser un «convidado de piedra» en la mesa de los partidos políticos. Siempre se manifestó antifrentista sin vueltas, y lo más curioso es que las peores zancadillas y ataques los recibió del propio arco opositor. Los Partidos Tradicionales lo pasaron a considerar como un verdadero anatema, e hicieron oídos sordos a su reiterada propuesta de formar una concertación o una coalición opositora previamente a las próximas elecciones para asegurar el desplazamiento del Frente Amplio del poder. Ni más ni menos que aplicar la idea de Seregni cuando creó el conglomerado de Izquierda para intentar desplazar a los Partidos Tradicionales. Y lo terminaron logrando, repitiendo el plato tres veces y con riesgo de una cuarta. Novick alertó que siempre entre la Primer Vuelta y la Segunda se pierden votos, mas los líderes tradicionales han ignorado las advertencias del molesto outsider.
Por estos dias el Partido de la Gente cumple dos años, sometido a fuego cruzado de amigos y enemigos. El del Frente es previsible, pues nadie como Novick o Zubía para clavarle banderillas a ese toro, pero el fuego amigo de la Oposición sólo se puede explicar por una supina ignorancia que busca cuidar votitos que mantengan a figuritas repetidas asidas a sus bancas y cargos públicos.
A muchos opinólogos políticos, seudoperiodistas y políticos de tercera división les ha molestado que Novick haya ido a la frontera a festejar el triunfo de Bolsonaro en Brasil, o que Zubía haya dicho en un video que no le molestaba tal triunfo y que le daba tranquilidad. Esos críticos son los mismos que se han dejado insultar más de una vez por Mujica y han agachado la cabeza; o que nada comentaban cuando los líderes frentistas festejaban y acompañaban los éxitos electorales de sus socios populistas como Lula o Kirchner. O, lo que es peor, callaban en cada farsa de elecciones armadas por Castro en Cuba o Maduro en Venezuela.
Nosotros estamos afines a cambios que signifiquen una ganancia en seguridad y tranquilidad de la gente. Que los verdaderos Derechos Humanos del ciudadano común sean respetados y restablecidos los valores que le han robado estos sabandijas a nuestras familias y naciones. El Pueblo Brasileño, en otra vereda que la de los opinólogos políticos y periodistas políticamente correctos, votó por la opción que más auténticamente les garantizaba el reordenar el caos que estos últimos tiempos de Populismo de Izquierda ha traído a América Latina. Se podrá discrepar en muchas cosas con Bolsonaro, pero no puede ser tildado de falta de autenticidad. El que avisa no traiciona, y si la población busca manos duras para encomendarles un mandato de firmeza, sabe que en el más joven de los partidos políticos uruguayos las va a encontrar. Bastará escuchar mañana a Zubía, quien con motivo de celebrarse el segundo aniversario de la fundación del Partido de la Gente en el Cine Teatro Metro, y bajo los auspicios de la Lista 12000, presentará sus propuestas para enfrentar a la inseguridad que nos está matando de a uno a los uruguayos.
Pese a las sesudas y complacientes elucubraciones de politólogos, a la hipocresía de panelistas de programas de TV, a las medias tintas de políticos tradicionales y demás fauna políticamente correcta, débiles frente a la Izquierda, el año que viene la gente votará lo que realmente le garantice paz, seguridad y la esperanza de salir adelante con los suyos.

Compartir

Noticias relacionadas