Viernes 16 de noviembre, 2018 | Actualización: 8 am |
Columnistas

Los de afuera son de palo

Por Gerardo Ponce de León

Por Gerardo
Ponce De León
La verdad que este escrito tendría que haber salido el miércoles pasado. Pero si ustedes recuerdan el 23 de octubre fue el día del Periodista, CAMBIO, no fue editado y quedó el escrito de ese día para el 31, por lo que tengo un defasaje en mis escritos. Pero no es un motivo para cambiar la idea del enfoque que le quiero dar en este día.
Como es mi costumbre, recurro a un diccionario para saber que quiere decir una frase, y busqué una muy conocida como democracia. Dice así: “Forma de gobierno en que el poder público está en manos del pueblo”. No creo que sea necesario agregar algo más.
Nos quiere decir que el pueblo es que elige su gobierno y que es el que va a gobernar el país.
Hace muy pocos días, el pueblo hermano brasilero, votó, libremente a su futuro Presidente, entre los candidatos al que ellos creen que es el mejor para su país. El electo es el que ganó (suena de Perogrullo, pero es así) y ganó por mayoría, en segunda vuelta. El pueblo dio su veredicto. Acá esta la parte que motiva la razón de este escrito.
Previo a saber quien era elegido, muchos de nosotros, uruguayos, tuvieron que hablar sobre los candidatos y en su mayoría en contra de quien luego saliera elegido por el pueblo brasilero. En algún caso en términos despectivos, hasta rayando lo grosero. Cuando lo que corresponde es no meterse, ni antes ni después, recordando el refrán: “Los de afuera son de palo”. Se vio la mano de nuestro Presidente, que mando callar, y en forma rezagada, felicitar al electo Presidente. Pero no sentí que le desearan suerte en el futuro al nuevo Presidente, ya que está en sus manos, la suerte del pueblo brasilero.
Es una potencia mundial, son nuestros hermanos, si se decía que cuando los argentinos estornudan, nosotros nos refriamos; si Brasil, “nos niega su mano”, nada bien nos va a ir a nosotros, ya que no somos nada frente a ellos, por su tamaño, cantidad de gente, poderío local e internacional. Frente a todo esto, se tendría que sentir, de parte de la gente que hicieron comentarios públicos, un acto de grandeza, pidiendo disculpa por sus dichos, pero creo que es un acto que es imposible que se lea o escuche, nunca va a venir.
¿Qué pasa mañana si uno de estos uruguayos, tiene que ir a negociar, pedir algo al nuevo gobierno? Van a ir “con el rabo entre las patas” o en forma muy sumisa. Que no se muerdan la lengua porque se pueden morir con su propio veneno.
¿Qué diríamos si se meten, desde afuera, con algún candidato, de nuestro país? Claro va a depender del “pelo” de la persona de la cual se hable. Si es del sector de la gente que habló, son unos metidos, atacan, porque no respetan a la soberanía o atentan contra la democracia. Y nosotros ¿Qué hemos hecho?
“No hagas a los demás lo que no quieres que te hagan a ti”
Si el que hubiese ganado fuese el P.T., todos felices, pero la verdad, la realidad es que no ganó, y el pueblo por algo no lo eligió. Como dice la democracia, si obra mal, no gobierna para el pueblo, este se encargará de sacarlo, como muchos ejemplos que tenemos. El gran soberano, en la democracia, es el pueblo.
Creo que ya hemos tenido el ejemplo, cuando Batlle habló sobre los argentinos, pero terminó pidiendo disculpas, llorando. Hablar de más, nos causó daño, pero se enmienda con un acto de humildad o de humillación. Espero ver en esta gente lo mismo.
Brasil es Brasil, están ahí, nosotros somos Uruguay y estamos acá. No hay nada mejor que vivir en paz.

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