Miércoles 14 de noviembre, 2018 | Actualización: 8 am |
Básket Deportes

El cómo vamos, la guardia privada y un final donde pasó de todo

Hay aspectos que rodean al campeonato salteño de Primera División, que son consecuencia de quienes hoy tienen al frente las riendas. Anoche, en un partido vital, los jugadores pasaron todo el tiempo consultando a la mesa de control “como vamos” porque los números indicadores del tablero de Círculo Sportivo no se entiende. Ni el que marca los 24 segundos de posesión y el propio marcador. Y así se juega. Y así se pretende por parte de los dirigentes del básquet que los clubes vendan publicidad para sostener una devaluada actividad. Ayer, luego de gestiones, aparecieron dos guardias de una empresa de seguridad, que ni idea tenían de cuanto duraba un partido. Uno de ellos preguntó ¿terminó? Cuando el encuentro se iba a un alargue. Quizás o sin él, no tenían porque saberlo, pero hace también a la cuestión. Se hicieron gestiones ante la policía, pero al parecer los funcionarios que se solicitaron eran dos, pero desde el Comando le siguieron cuatro. No hubo arreglo. Por si fuera poco un partido con alargue con un cierre penoso, rectángulo invadido literalmente por jugadores suplentes, hinchas, y protestas de todo tipo y tamaño. No había ninguna garantía para la actuación de los árbitros y menos para el espectáculo. Ninguna, más allá de cómo se arbitre porque además esta clase de partidos no es para cualquier arbitraje. Ayer claramente el triple de Baranov fue fuera de tiempo, pero la viveza de algunos, el querer tener razón por encima de lo que realmente fue y tratar de convalidarlo en base a presiones, aumenta la mediocridad en la cual está inmerso hoy el básquet salteño.

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