Miércoles 14 de noviembre, 2018 | Actualización: 8 am |
Columnistas

Por los caminos De la Historia del Uruguay y el Mundo

Por Enrique Cesio

Por Enrique Cesio

El Grito de Ipiranga

La colonización portuguesa de Brasil, tuvo una diferencia con las demás del continente. Debido a la invasión napoleónica, la Corte se trasladó a Brasil y por lo tanto se convirtió en una potencia europea radicada en territorio americano, algo más que una simple colonia. Ya se ha escrito sobre los movimientos contrarios a ese sistema, entre ellos el de Tiradentes.
Vencido Napoleón, Juan VI regresa a Lisboa y deja de regente aquí a su hijo Pedro, con amplias facultades. Pero cuando Pedro se encontraba a las orillas del río Ipiranga, cerca de San Pablo, recibe la noticia de que se acababa su regencia y Brasil volvía a ser administrado desde Portugal. Dice la leyenda y la iconografía, que el regente sacó su espada y dio el grito de “Independencia o muerte”. De esta manera, a diferencia de las demás independencias americanas, ésta se produjo sin tirar un tiro. Con título de Emperador Pedro I gobernó al estilo absolutista y dando ventajas al sueño de las burguesías criollas. En 1831 se vio obligado a abdicar a favor de su hijo Pedro II, que gobernó hasta el fin del imperio y aparición de la República.
Las luchas civiles, los conflictos internacionales, las dificultades económicas pasadas por las diferentes ex colonias, no se produjeron en Brasil, que siguió creciendo en su expansión hacia el oeste. Hoy convertido en el país más extenso del continente, con una población que supera los 200 millones y a pesar de las crisis, una de las consideradas potencias emergentes. El 7 de setiembre, fecha del Grito de Ipiranga es la fecha nacional de Brasil.

Compartir

Noticias relacionadas