Martes 18 de diciembre, 2018
  • 8 am

Un gran engaño

Gustavo Varela
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Gustavo Varela

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Esc. Gustavo Varela
Estos últimos tiempos, son reveladores de que muchas veces los relatos que se van construyendo poco a poco desde el poder no condicen con lo que efectivamente ocurre en la realidad.
Los gobiernos se caracterizan por tratar de instalar en la agenda de la sociedad, todos aquellos temas que resalten las virtudes de un régimen o de una administración para poder disimular aquellos otros temas que son flancos débiles de las mismas.
Es así, que nos han querido vender la idea que, desde que las fuerzas “progresistas” se han instalado en los diferentes gobiernos de la región, ha comenzado una cultura fundacional de un “tiempo nuevo, para un hombre nuevo”.
Ese concepto durante mucho tiempo, ha permeado engañosamente sobre la población por diferentes motivos pero fundamentalmente a fuerza de destinar enormes recursos económicos para afirmar la argumentación. Recursos que hoy le escasean, y que por lo tanto, “el relato” se comienza a resquebrajar.
Pasó en ANCAP, en PLUNA, la regasificadora, en el Mides, donde la Ministra está sumamente preocupada por el afiche promocional de una de las fiestas más tradicionales del Uruguay como lo es la Patria Gaucha, mientras aumenta escandalosamente las personas en situación de calle lo que llevó a que una alta jerarca de la Intendencia de Montevideo expresara sin más empacho que esas personas tienen todo el “derecho del mundo a permanecer en la calle si lo desean”. Un dislate total.
Ayer mismo, en un programa de investigación de un canal de Montevideo, se mostró la cruda realidad de la empresa Envidrio (ex Cristalerías del Uruguay), una empresa que está relacionada con el Dip. Placeres, quien vivía curiosamente en la chacra del ex Presidente Mujica, donde se obliga a trabajar al personal en negro estando en seguro de paro y cuando los trabajadores mencionan que eso no se puede hacer la contestación es “no se debe, pero se puede”, delante del mismísimo dirigente del PitCnt Marcelo Abdala.
Claro, a esa empresa el Estado Uruguayo, o sea todos los Uruguayos le otorgaron U$S.12.000.000 sin ningún tipo de garantías, para que funcionara, aparte de ciertos dineros provenientes del régimen chavista que no están nada claro.
El “nuevo tiempo, para el hombre nuevo”, duró hasta que duró el dinero, a partir de allí, se denuncia que a fuerza de aprietes, amenazas, golpes de puño y otras prácticas más, se quería disimular su situación. La duda que nos queda es, y el PitCnt, Murro, Mujica, Astori, el Mides, el Banco Central y tantos otros, ¿dónde están? ¿No lo vieron?
Parece que no.
Lamentablemente, éste es el País que están dejando.
Existe una enorme cantidad de trabajadores y empresas que con sumo sacrificio, dedicación y responsabilidad están pasando por momentos duros por la situación económica, para quienes no es justo que estos costos se les carguen en sus espaldas.
A ellos les tenemos que asegurar con responsabilidad, que estas cosas no pueden seguir pasando en el futuro, que se tiene que actuar con equilibrio y justicia, pero que también tienen que comprender que la única manera de cambiar, es ejerciendo en los próximos comicios responsablemente el voto.
Juntos lo podemos lograr.