Domingo 9 de diciembre, 2018 | Actualización: 8 am |
Columnistas

Ver para creer

Por Gerardo Ponce de León

Por Gerardo
Ponce De León
Hoy es uno de esos en los cuales los temas golpean la mente de uno, y sin saber cual tomar; pero se tiene que escribir sobre algo concreto, sino, ya de por sí soy entreverado, si toco, varios juntos, ni quien escribe, va a entender lo publicado. Pero me voy a centrar en algo de lo que ya sea hablado y escrito mucho: las vías de circulación del departamento. Con esto quiero implicar a la ciudad y los caminos o vías de acceso en las zonas del interior del departamento.
Se ve la voluntad de querer arreglar, pero, sin ser un entendido en la materia, veo que enseguida se vuelve a romper. Me podrán decir que es la calidad del material; lo que quieran; pero como ciudadano me pregunto: ¿Cuánto sale arreglar mal (por llamarlo de alguna manera) o arreglar bien? De esta última forma, es una vez y pasan varios años para que vuelvan a ser “tocados”; en cambio, en la primera, es una lluvia, o como máximo un mes, y vuelve a estar roto. De nuevo a tocar.
Trae también el enojo de quienes circulamos por las calles, cuando se deja mal arreglado, y con un ejemplo les quiero demostrar la razón de dicho malestar. Calle Diego Lamas, a dos cuadras de la Costanera Norte, levantaron la calle, emparejaron, y le dieron una capa de alquitrán, todo muy bien, muy lindo. Aún no llegó el verano, y es imposible circular, ya que las ruedas se cargan de alquitrán, provocando el desbalanceo de las ruedas, y estas, al entrar en un garaje, dejan sus huellas que no es nada fácil de quitar.
Avenida Brg. Garl. Manuel Oribe; cada vez que circulo en ella, tengo muy presente a la gente de Barrio Artigas, Uruguay, Nuevo Uruguay y la gente de los Andresitos, cuando tienen que venir a trabajar al centro y tienen una conducción. Pienso también, en aquellos que, como cualquier ser humano, se duermen, y no pueden ir despacito, ya que se les puede complicar su trabajo.
Para no perder la costumbre, la entrada a Termas del Arapey. No es la primera vez que oímos que la van a ser nueva, y vamos quedando como Santo Tomas: “Ver para creer”.
Está que da asco y arriba de que se corre riesgo de romper la conducción, me cobran para entrar a las termas. Los vehículos que tienen el rodado grande, comenzaron a sentir los posos, ya que hasta hace poco, podían y pueden, si es chico, pasar por arriba. Hoy se tiene que elegir, en muchos tramos, que cráter se visita. Los turistas, obreros de una de las fábricas sin chimenea, que se encuentran con el camino y “sienten” su estado, piensan más de una vez si vuelven. Aquel que rompe su conducción, no vuelve más, y se quejan de que arriba, le cobran peaje.
No está dentro de la parte de las calles o caminos, pero no es “nada bonito” salir por la Avda. Oribe y cuando terminan la parte poblada, tenemos la “lluvia” de bolsas y mugre que salen del basurero que está ahí, a mano derecha, casi en las uniones de las Rutas 3 y 31 a mano derecha. Paradójicamente sentía la campaña del Centro Comercial y de la Intendencia de “Salto ciudad limpia”. Se muy bien que el Centro Comercial, no tiene nada que ver con esto, si la Intendencia, la cual, de esto ni se acuerda, y todos los días, escuchamos al intendente hablar.
No hay plata, debe de ser la excusa, pero les juego que el año que viene aparecen los pesos, ya que ¿será por ser un año de elecciones?

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