Lunes 22 de abril, 2019
  • 8 am

Bolsonaro-Brasil y nosotros

Por el Esc. Luis
Alberto Avellanal.
Sin duda que el triunfo político de Bolsonaro constituyó un terremoto político para América Latina y parte del mundo.
No me incumbe en lo personal pronunciamiento alguno, no lo conozco al presidente electo, nunca lo escuché personalmente en su pensamiento, solo lo que ha trascendido en la prensa sobre sus diatrivas, algunas fuera de lugar, pero no soy nadie para juzgar su persona y pensamiento, menos tratándose de un político extranjero, solo le deseo lo mejor a los hermanos brasileños con su nuevo gobierno.
Pero si me interesa para nuestro país las consecuencias de un gobierno que se instala el próximo 1º de enero y que es uno de nuestros clientes más seguros y consumidores de muchos de nuestros productos, que nos dejas importantes divisas y promueve fuentes de trabajo,- ESO SI ME INTERESA, porque en ese “barco comercial” estamos los uruguayos embarcados y formando parte, y de las futuras relaciones comerciales y posturas arancelarias dependerá mucho nuestra economía y futuro comercial.
No me interesa ni será objeto de esta nota, el porque del triunfo de por sí inesperado y cuales pueden haber sido los motivos, eso que lo avalen y estudien nuestros hermanos del Norte que se supone aún estarán evaluando el acontecimiento electoral que vivieron.
Esperamos ansiosos sí qué política económica tendrá su futuro Ministro Guedes para el futuro gobierno del Brasil, un país que a pesar de su decaimiento moral, económico e institucional, es la octava economía del planeta, pletórica de recursos naturales que lo condiciona como líder natural en América Latina, nos guste o no, – e ignorarlo supone una lectura errónea del futuro de la región que formamos parte;- no debemos olvidar y si tener presente, que la buena macroeconomía es siempre dependiente de los espacios que le pueda dar el entorno político (nos decía Posadas Belgrano profesor que tuvimos la dicha de disfrutar en esa materia de Economía Política en facultad).
Por todo eso el Mercosur al cual debemos aferrarnos, adquiere hoy – una dimensión importante y subsidiaria; – porque actualmente, y dicho por técnicos en economía, no hay bienes relevantes industrializados en los mercados con origen en el Mercosur, una situación que por supuesto nos tiene que inquietar y preocupar.
Estuvimos estos días con presencia de Intendentes, incluso el Sr. Lima y empresarios de la región en China buscando mercardos;- está bien, es de apoyar y ojalá tengan los mejores resultados; – pero nuestra política de relaciones exteriores tiene que estar más atenta que nunca al relacionamiento comercial con el nuevo gobierno que encabezará Bolsonaro; – ellos pueden si acaso prescindir de nosotros, pero el Uruguay necesitamos de ellos como clientes potables, fuertes, seguros y generadores de divisas para nuestro país.
Volviendo al principio me deja de importar si el pueblo brasileño votó contra la corrupción, contra la inseguridad y el decaimiento de las instituciones y de los políticos, hoy tienen un Presidente electo que NO SE NI ME INTERESA si es todo lo que dicen de él (por lo de racista por un tiempo no piensoo ir al Brasil), si ME INTERESA el futuro comercial con nosotros.
Dijo días pasados en Salto el presidenciable Lacalle Pou y concuerdo con él en un todo, que nosotros (el Uruguay) no tenemos amigos ni enemigos en el nuevo gobierno de Brasil, tenemos si intereses económicos a salvaguardar.
Debemos entender que entramos en una nueva época de relacionamiento, difícil aún de calificar y encasillar, pero será sin duda el escenario donde necesariamente nuestro país deberá buscar los mejores resultados (mejor aún que el del último amistoso en Londres).