Martes 22 de enero, 2019
  • 8 am

Damián Montero, el DT de Almagro que hizo resurgir a un barrio

Damián Montero seguramente no tenía en sus planes dirigir a Almagro en Primera División. A pesar de su juventud, apenas 28 años, conoce de la historia del rojiverde del hospital o quizás no tanto. De tardes épicas y de verdaderos “cuadrazos” surgidos de días interminables tardes de veranos en la cancha del Parque Harriague. Allí se esperaba debajo de los árboles, y cuando aparecía una de cuero, eran cincuenta para cada lado y nadie chistaba porque había más de once. Quizás muchos de los jugadores que han logrado el ascenso con Almagro, no saber de lo que era “Puedo jugar. Si. Patea para allá”. Una frase típica de otras épocas. En este caso no estaban los Leal, Bautista o el “Vintén” González, o quizás los Aplanalp, Fleitas, los Beltramelli, y otros ilustres de la causa. Montero, por si fuera poco, se relacionaba con el futsal, algo que ni por asomo pensaban los almagrenses jugar algún día. La vida puso en Montero una gran responsabilidad, que quizás, con el paso de los días, tomará otra dimensión. Damián Montero en dialogo con CAMBIO, respondió a sensaciones luego del 3 a 1 sobre Parque Solari, al que le alcanzaban dos resultados para forzar una finalísima.
-¿Más tranquilo de haber logrado el objetivo, que quizás al principio no estaban en los planes de nadie?
-Siento una alegría que es difícil de expresar por este ascenso logrado por Almagro. Soy un técnico joven que venía trabajando en inferiores del club, y luego la responsabilidad que me dio la directiva de ser el técnico de primera fue mayúscula. Lo fue más aún con la condición de jugar con gurises, muchos de ellos con 15 y 16 años. Era todo un desafío. Yo les había dicho que esta era una divisional que se jugaba muy fuerte, pero que solo tenían que hacer lo que ellos sabían. Jugar.
Fíjate que llegue a Almagro por el futsal, del cual muchos gurises de inferiores lo practican, nada que ver. Nos entendimos con los dirigentes y empezamos a trazar un camino que no sabía hasta donde podía llegar. Las primeras fechas nos costó un poco encontrar el equipo titular, y hasta el plantel por momentos, pero después que nos encaminamos no paramos hasta lograr el segundo ascenso.
-¿Le sorprendió el sistema táctico de ellos respetando muchos a sus delanteros, teniendo en cuenta que hasta un empate les servía para ir a un partido más?
-Me sorprendió de entrada la disposición de ellos cuando salieron con línea de cuatro, cuando durante todo el año jugaron con línea de tres. Si bien porque sabían de la velocidad de nuestros delanteros apoyados por nuestros volantes, que se desplazan rápido, sería para contenerlos mejor quizás. Fueron un rival duro, y fue de las cosas que hablamos con nuestros jugadores. Ellos tenían varios de mucho trajín, y conocían como se juega esta clase de definición, Pero nosotros nos hicimos fuerte en el mediocampo, atacamos su punto flojo justamente en la mitad del terrono, pero además tuvieron muchos problemas en la salida y más cuando buscamos generar que fue nuestra propuesta desde el comienzo del campeonato.
-La confianza estaba en el equipo, pero era una definición y la posibilidad de otro partido. ¿Pensaron eso?
-Realmente no, queríamos terminar todo en este partido. Lo hablamos en la semana. Había que tener los cuidados necesarios, enfrentábamos a un equipo que nos superaba en el promedio de edad, tienen sus cosas y nos iban a buscar en caso de que el resultado no los acompañara. Creo que además el trámite del partido, de la forma que llegaron los goles y principalmente el primero nuestro a los seis minutos, cambió todos los planes de Parque Solari. Creo que la virtud fue aprovechar los momentos y las situaciones justas, encontramos el segundo gol, jugamos más tranquilos y ellos tuvieron que salir a jugarse todo. Se pusieron a un gol, insistieron por el empate pero en los descuentos encontramos el tercero y creo que termina siendo justicia. Creo que es un triunfo de gran valor para la institución, logrado por unos jugadores que se identificaron con la causa y le hicieron un regalo muy grande a todo la gente de Almagro.