Domingo 25 de agosto, 2019
  • 8 am

Básquet: El Integración que naufragó entre clubes y Liga

A principio de temporada la Asociación de Entrenadores locales de básquet, Aseba, propuso a los neutrales de la Liga Salteña la posibilidad de jugar un Torneo Integración entre los tres mejores equipos del Salteño de Primera División y los tres primeros del Torneo Honor de Paysandú, al final de la temporada.
Los costos, incluso, inherentes al traslado, forma de jugar y hasta con cambios en integración en los participantes, con la posibilidad de incorporar algún jugador más a las plantillas, estaban cubiertos.
La comunicación entre los entrenadores locales y los sanduceros era fluida en aquel entonces, hace meses, aunque nunca se cortó. Se mantiene. Pero, la falta de interés de los clubes y también de la propia Liga local, para aumentar la competencia, hizo que el proyecto naufragara.
En Salto son seis equipos y en Paysandú actualmente cinco en su liga. Esta propuesta, también, fue vista con buenos ojos por parte de la propia Federación Uruguaya, que tiene algunos propósitos alentadores en tratar de impulsar la Integración desde las Divisiones Formativas, pero esta iba a ser un paso importante para construir caminos que marcaran un interés mayor.
Pero finalmente, Salto y Paysandú, apenas separados por 120 kilómetros, no pueden cristalizar un campeonato, y esta vez ni siquiera entre seis equipos con un camino allanado en más de la mitad.
Era cuestión de levantar el teléfono, generar un par de reuniones,aunque finalmente el desinterés, y el desinterés de dirigentes, quedándose solo con lo local, privó de tener una temporada más larga y atractiva.
Hay clubes, por ejemplo en la Liga Salteña, que apenas alcanzaron a jugar un par de meses, y deberán esperar entre siete u ocho meses para picar otra vez un balón en un gimnasio. Otra vez los clubes, a través de sus entrenadores, deberán volver a generar instancias amistosas, ante la carencia de planificación extendida.
El Torneo Integración ante equipos de Bella Unión y Concordia, no sumó, porque no se puede esperar obtener un despegue midiéndose, en algún caso, a un básquet de menor nivel.
La posibilidad de jugar ante equipos de Paysandú, pudo haber generado, por lo menos, la atención de actores que están alejados del básquet por el simple hecho de que no hay propuestas atractivas.
Equipos sin fichas nacionales o extranjeras, deterioraron una competición doméstica que, un Integración con Paysandú, al menos volviendo a intentar, mantendría el interés de una disciplina envidiable en otras épocas y que ahora por falta de interés fracasó cuando una vez más los entrenadores buscaron la manera de mantener vivo algo. Es que el ganarse “entre nosotros” y la comodidad dirigencial, mantiene la chatura del básquet a ambas orillas del Daymán.