Miércoles 18 de septiembre, 2019
  • 8 am

El país que queremos (segunda parte)

Gustavo Varela
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Gustavo Varela

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Por Gustavo Varela
Supongamos por un momento que nos encontramos en el extremo Sur de nuestro País.- Supongamos que nos dicen que tenemos que llegar al extremo Norte del mismo.
Que opciones tenemos?
Pues podemos llegar a nuestro objetivo por el Oeste, por el Centro y por rutas del Este de nuestro territorio.-
Algunas las podemos hacer en menos tiempo, otras nos va a llevar más tiempo, en algunas precisaremos reforzar nuestro instrumento de traslado pues están en mejores condiciones o viceversa, pero sabemos con certeza que todas nos van a conducir al punto que nos plantemos llegar.-
O sea, aunque tengamos diferentes opciones, si sabemos claramente a donde queremos llegar, nos tomará más tiempo o menos tiempo, pero vamos a llegar.-
Ese es el gran desafío que está planteando Jorge Larrañaga en estos momentos.-
Durante casi tres períodos de gobierno, el Frente Amplio optó por tener un gobierno de exclusivismo. En otras palabras, ha priorizado los intereses de la fuerza política, por sobre los intereses del País.
En todos los temas que son fundamentales, llámese educación, seguridad, producción, trabajo, salud, inserción del País en materia de comercio internacional, las llamadas “políticas de Estado”, ha preferido no solucionarlos, no hincarles el diente, si la fuerza política Frente Amplio no logra acuerdos, dejando de lado lo que es la opinión del otro 50% del País, manteniendo empantanada la suerte del Uruguay.-
Con Larrañaga, estamos convencidos que nuestro Uruguay tiene un potencial enorme, sólo si somos capaces entre todos los Uruguayos de construir “políticas de Estado” fuertes, con claros objetivos, sabiendo “de donde tenemos que partir”, pero fundamentalmente, “adonde queremos llegar”.-
Para eso precisamos consensuar con todos aquellos que quieran un cambio de rumbo, lo que Larrañaga llama, “construir un gran frente opositor, con una visión de país integral e integrador que impulse una suerte de gran arco superador contra la resignación y el país gris. Un gran arco de esperanza, donde estemos todos destinados a construir sobre la base de 5 o 6 pilares básicos y fundamentales”.-
Ante la pregunta de si es posible, Larrañaga contestó; “Usted me pregunta si es posible. Creo que es viable, es posible, pero sobre todo es necesario. Porque los que queremos cambiar cosas, venimos de distintos lugares, con distintas identidades, por tanto la forma de confluir, sin renunciar a esas identidades, es en base a ciertos temas centrales, serán 6, 7, 8 los que se puedan. En base a esos acuerdos, a conciliar temas comunes, lograremos garantizar mayorías parlamentarias”.
No podemos ni debemos esperar a que en el período posterior a la elección y a un mes de la segunda vuelta podamos llevar adelante un acuerdo de ese tipo, pues no es serio hacerlo de esa manera, es un simple acuerdo electoral, que además ya vimos que no da resultados.-
Tenemos que construir desde ya aquella “enorme y arrolladora ola de esperanza compartida” de la que Wilson escribía poco antes de morir.-
Sabemos que no es sencillo, pero no imposible.-
Para eso se precisa dialogar, ceder posiciones, escuchar fundamentalmente a la gente y sus penurias, y por último acordar esas “políticas de Estado”, que no debe ser sobre la base de destruir, pues no se encuentra anidado en nosotros ese espíritu, sino sobre la esperanza de “construir futuro”.-
Para eso estamos trabajando.-