Sábado 20 de abril, 2019
  • 8 am

Carlos Federico Sáez

Enrique Cesio
Por

Enrique Cesio

96 opiniones

Por los caminos De la Historia del Uruguay y el Mundo Por Enrique Cesio

Carlos Federico Sáez

Precoz, laborioso, distinto, este pintor nacido en Mercedes en 1877, se convirtió en una de las mejores paletas uruguayas de todos los tiempos. Tenía tan solo 14 años cuando inició sus dibujos y Juan Manuel Blanes, aconsejó enviarlo a Europa, dadas sus enormes condiciones. Estuvo en el Viejo Continente durante siete años, instaló una academia en la Vía Margutta de Roma y trabajó en forma incansable en sus dibujos y óleos. Fue dueño de una paleta cromática propia, de rasgos que ni eran las perfecciones renacentistas ni los gruesos trazos del impresionismo, pero logró ser puente entre el tradicionalismo que representaba el propio Blanes, y los nuevos estilos que serían la pauta de la plástica uruguaya.

Mientras residió en Roma tuvo la protección del embajador uruguayo Dr. Muñoz y acumuló unos 100 dibujos y 70 óleos, quizá más. Fernández Saldaña dijo que su obra era “fugaz y brillante como un rayo” y el crítico José Argul lo calificó como “espectador genial del 900”.
Regresó al país ya muy enfermo, situación a la cual ni en Europa ni aquí dio mayor trascendencia y lo llevó a la muerte apenas a los 24 años.

La mayor parte de su obra está reunida y expuesta en el Museo Nacional de Artes Visuales, y otros cuadros se encuentran en el Museo Blanes o en su ciudad natal.