Lunes 22 de abril, 2019
  • 8 am

Cuestionan el sistema de trazabilidad y respaldan a veterinarios en Rocha

El Centro Médico Veterinario de Rocha emitió una nota donde cuestiona la operativa del sistema de trazabilidad individual del ganado en el país y además respaldan a los profesionales que se vieron involucrados en el caso de abigeato en dicho departamento, debido a un “vacio legal” que expone a los operadores a responsabilidades del tipo penal.
Comunicado
Quienes suscriben esta nota, profesionales veterinarios nucleados en el centro médico veterinario de Rocha manifiestan su solidaridad con la colega Tania Silvera Soria y el señor Sebastián Caligaris Graña, operadores de trazabilidad actuantes en los hechos de pública notoriedad ocurridos en nuestro departamento.
Destacamos que en la función de operador no está prevista la constatación de sexo y edad, así como tampoco la marca a fuego identificatoria de los animales involucrados en movimientos comunes de campo a campo, sean los mismos con o sin cambio de propiedad.
Las autoridades del SNIG reconocieron, una vez conocido el fallo de este caso, la existencia de un vacío legal, lo cual expone a los operadores a responsabilidades de tipo penal.
Esto generó una espontánea solidaridad con nuestros colegas al entender que todos estamos expuestos y cualquiera pudo ser el involucrado. Las implicancias atañen a lo operativo por tanto el cuestionamiento moral, en el caso de estas personas, es infame.
El SNIG dispone de los datos de sexo y edad de los animales a mover implícitos en la categoría declarada en el preembarque. Dispone también del sexo y edad asociados a las caravanas que son vinculadas a ese preembarque en el momento que se sube el archivo correspondiente, surge entonces la siguiente pregunta: ¿por qué si el sistema conoce sexo y edad de los animales a mover permite que se asocien y muevan, dentro de esa operación, caravanas que no coinciden ni en sexo ni en edad?
Dentro de este enfoque se puede decir que quien permite el movimiento irregular desde un principio es el propio SNIG y esto constituye su rutina.
La inspección de la marca a fuego es competencia de DICOSE y la realiza a través del ministerio del interior quien controla el llenado de las guías de propiedad y tránsito, constatando la correspondencia entre lo declarado y la marca en los animales.
Esto lo hace en 2 seccionales distintas en un mismo movimiento.
Existen en el país actualmente dos sistemas paralelos parcialmente superpuestos que controlan propiedad por un lado y movimientos individuales por otro de todos los vacunos.
En la práctica la trazabilidad electrónica, por su complejidad, ha desplazado el foco de atención de los productores con respecto a la marca a fuego y ambos sistemas cuentan con la confianza de todos los involucrados en la actividad ganadera.
Este hecho pone de manifiesto que tal seguridad no existe y la existencia de una investigación frente a una denuncia de hurto mostró su vulnerabilidad.
Se hace necesaria una reunión con las autoridades del SNIG para poder analizar y discutir estas herramientas en el entendido que mejoras en la agilidad y robustez deberán partir de la experiencia de quienes las usan a diario en el campo, testigos valiosos de sus fortalezas y debilidades que nunca son escuchados.