Sábado 20 de julio, 2019
  • 8 am

Ambientalistas aseguran que UPM generará impactos negativos e nivel social, económico y ambiental

Santa Fé

La Asociación Civil Ambientalista de Salto y otras organizaciones del país comparten el interés de defender la soberanía de los pueblos, proteger el ambiente y los derechos humanos.
Según explican el objetivo es proteger la calidad de vida en las comunidades, la tierra, el agua y la gente. “UPM planea instalar en Uruguay su segunda planta de celulosa, una de las mayores del mundo para producir más de 2 mil millones de toneladas por año. El proyecto exige un nuevo trazado del ferrocarril y una terminal portuaria para esa empresa. Además de la ampliación de las líneas de distribución eléctrica de alto voltaje y varias plantas procesadoras en una zona franca.
CREAR CONCIENCIA
En el manifiesto, las organizaciones explicaron querer crear conciencia, compartir información y hacer un llamado a parar este proyecto por los impactos negativos que tendrá a nivel económico, social y medioambiental. Según señalan Uruguay pagará los costos de infraestructura de este proyecto, estimados hasta el momento en 4 mil millones de dólares, mientras que UPM no invertirá más de 2400 millones de dólares y estará exenta de la mayoría de los impuestos al estar instalada en una zona franca.
IMPACTO SOCIAL
Indican que los impactos también serán a nivel social, donde se incluye la expulsión de los productores familiares, la pérdida de empleos en la agricultura y la apicultura por el cambio en el uso de la tierra convertida a monocultivos forestales. Además del turismo, la pesca artesanal y la industria pesquera por la contaminación del agua. “Existen otros impactos negativos en la población debido al aumento de los alquileres de viviendas en los lugares donde se ubica la planta. La ausencia de adecuados servicios sociales y el aumento de la explotación sexual y la violencia especialmente hacia las mujeres”.
CONTAMINACIÓN
Según las organizaciones el tren de UPM transportará celulosa y productos químicos atravesando poblaciones y zonas urbanas, inclusive la capital del país, a lo largo de más de 270 kilómetros con altos impactos y riesgos para los habitantes del lugar. Además de pérdida de fuentes laborales en comercios linderos a la vía o reubicados.
Los impactos ambientales son de los más importantes ya que los cursos de agua cercanos a la planta ya se encuentran muy contaminados. La contribución de los efluentes de la nueva planta, especialmente el fósforo empeorará la situación en forma exponencial. “Ya tenemos problemas serios en la calidad del agua, tal se evidenció con la proliferación de cianobacterias en las costas uruguayas este verano”, sostienen. Por estas razones todas las organizaciones de defensa del medio ambiente convocan a desistir de participar en un proyecto con “impactos negativos” a nivel institucional, económico, social y ambiental para toda la población uruguaya.