Lunes 22 de abril, 2019
  • 8 am

Comercios del centro serán atendidos por personas con Síndrome de Down

Por Daniel Spinelli.
Hoy 21 de marzo se conmemora el Día Mundial del Síndrome de Down, una alteración genética descubierta por Jhon Langdon Down que da origen a su nombre y que ocurre a nivel cromosómico.
Cada persona, posee 46 cromosomas en cada una de sus células, en el caso de los nacidos con el Síndrome de Down presentan 47, es decir un cromosoma de más en el par 21 de su mapa genético, lo que los lleva a tener 3 en lugar de dos. Por esta razón en alguna literatura científica también se puede describir al síndrome como trisomía 21. Y por eso se eligió el 21 del 3, para sensibilizar al mundo acerca de la inclusión educativa, social y laboral.
MITOS
Una de las premisas que llevan adelante los padres de niños con Síndrome de Down, es derribar algunos mitos que la sociedad aún cree acerca de ellos y que no tienen relación alguna con su condición. En primer lugar que los nacidos con SD son personas como cualquier otra con una única condición genética diferente que hace que presenten una serie de características en su físico e intelecto. Las personas con SD presentan retraso mental, pero esto no los condiciona a que puedan ir a la escuela, aprender, socializar, jugar y ser felices. Incluso en algunos países más avanzados en temáticas relacionadas con capacidades diferentes, muchos de ellos logran acceder a lugares de trabajo bien remunerados. Sus rasgos físicos son similares entre sí y además pueden presentar algunas patologías asociadas como cardiopatías congénitas, miopía, hipotiroidismo, etc.
No es una condición hereditaria, no es una enfermedad y no tiene cura, su avance y desarrollo dependerán de la estimulación temprana que sus padres o tutores le asignen en sus primeros años de vida.
LA INCLUSIÓN EN PAÑALES
La Asociación Down de Salto ha venido luchando desde sus inicios para lograr no solamente que se respeten los derechos de las personas con SD, sino buscando mecanismos que activen de alguna manera la inclusión educativa y laboral. Muchos centros educativos han abierto sus puertas a la inclusión, pero ésta se hace compleja en los años de primaria, cuando no hay un respaldo de sistema educativo en la formación de maestros para elaborar adaptaciones curriculares adecuadas.
En Salto la inclusión aún atraviesa por períodos arcaicos. En los libros y en las palabras la “Escuela para todos” y “la inclusión laboral” se da como asumido, pero en la realidad no existe. Hoy, personas con SD estarán atendiendo al público en algunos comercios del micro centro. La idea es que ellos demuestren que pueden hacer cosas, que tienen capacidad y que son muy sociables cuando se los respeta. Pero esperemos que esto no sea simplemente un mero teatro para la foto y se convierta en un camino para que los comerciantes del medio entiendan que aceptar la diferencia, es también dar oportunidades.