Sábado 20 de julio, 2019
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El futuro de Arapey

Leonardo Vinci
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Leonardo Vinci

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En la década del 40, mientras buscaba petróleo, el Instituto Geológico del Uruguay encontró aguas termales en Arapey. Pocos años después, se construyó una modesta pileta en predios del Ministerio de Defensa Nacional. Salto reclamó desde entonces que la propiedad de tan preciado tesoro pasara al gobierno departamental.
El Ministerio de Salud Pública de la época, también pretendía la posesión de la surgente termal.
Tras intervenciones del Arquitecto Barbieri en el Senado “… y para no perder una temporada más…” las Termas finalmente fueron escrituradas a favor de la Intendencia de Salto.
Recuperado el gobierno por el Partido Colorado, el desarrollo de Arapey avanzó a pasos agigantados.
Después de 1963, se trabajó en la apertura del camino de acceso, se construyó la primera piscina cerrada termal del Uruguay, se edificaron distintos tipos de moteles y bungalows… en fin, se hicieron las Termas que conocemos.
Habiéndose adjudicado la línea de ómnibus Salto-Arapey a la empresa ONDA, al poco tiempo, viajando en los GM “centella de plata”, miles de montevideanos fueron conociendo el hermoso paraje.
Con la venia de la Junta se autorizó por primera vez en la historia contemporánea la participación privada en Arapey. La pujante empresa de transporte y turismo, habilitó la construcción de numerosos bungalows y una pequeña piscina.
Los jóvenes de Belén que en los 80 andaban entre cañaverales trabajando duramente, encontraron un nuevo horizonte en sus empleo.
Hace 30 años en Entre Ríos no estaban seguros de contar con aguas termales. Afloradas las mismas, han desarrollado complejos en todo el corredor del Uruguay. Chajarí, Federación, Concordia, Colón, etc.
Antes los argentinos venían a nuestras Termas. Hoy son los salteños los que viajan al país hermano a disfrutar de los centros turísticos.
¿Qué haremos con Arapey?
¿Conformarnos con dos hoteles importantes rodeados por construcciones de una calidad que no se ajusta a los tiempos en que vivimos, o convertir la totalidad de las Termas en 5 estrellas?
La Intendencia de Salto ya no tiene nada que hacer allí. No se pueden distraer dineros presupuestales de la ciudad para subvencionar al turismo. Se ha cumplido un ciclo haciéndose todos lo que correspondía, pero llegó la hora de irse y permitir que Arapey sea una ciudad turística, sin el absurdo de atender moteles, bungalows y hasta un hotel con personal municipal. Arapey debe ser un complejo 5 estrellas y crecer gracias a la inversión privada, generando desarrollo, empleos y riqueza.