Lunes 9 de diciembre, 2019
  • 8 am

Para ellos, lo mejor

Dr. Carlos Silva
Por

Dr. Carlos Silva

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Por Carlos Silva
El Pasado viernes estuvo en Salto Pablo Bartol, muchos de ustedes seguramente se preguntaran quien es y qué es lo que hace, a que se dedica y porque hoy estamos escribiendo sobre él. Pablo es un ser humano especial, de los que siempre piensa en positivo y que además contagia entusiasmo, es de esas personas que son capaces de sacar lo mejor de cada uno y potenciarlos. Pablo es el ex director del liceo “Los Pinos”, un centro educativo privado, pero gratuito, que está en el medio del barrio Casavalle en Montevideo.“Hoy Bartol ha dejado esa tarea e ingreso de lleno en la búsqueda de un cambio para toda la sociedad, intentando transferir la experiencia de tantos años en aquel centro educativo y que tan buenos resultados ha tenido. Hoy se ha sumado al equipo técnico de Luis Lacalle Pou y seguramente será el próximo Ministro de Desarrollo Social de este Uruguay.“Queremos contarles algo, de su visita a Salto. En la mañana recorrió varios medios de prensa y por la tarde visito distintas instituciones, publicas y privadas, que de una u otra forma trabajan desde lo social. Allí pregunto, intercambio y escucho bastante, a quienes están al frente de estas instituciones, para conocer a fondo las distintas realidades y así poder prepararse mejor para el gran desafío que tiene por delante, el de lograr incluir a quienes hoy están excluidos de nuestra sociedad, tarea que no será fácil, pero tampoco imposible.“Luego, y ya finalizando el día, pudimos disfrutar de una charla abierta al público donde nos transfirió su experiencia en estos años involucrados con esta tarea de incluir, unir y sacar adelante a quienes menos ventajas tienen. Contó y mostró varios ejemplos de que esto es posible, demostró que con dedicación y esfuerzo todo se puede lograr y solo no hay que perder el objetivo, así como tampoco abandonar tras el primer tropiezo, porque seguramente, en esta tarea, los fracasos serán más que los aciertos, lo importante es aprender de ellos y seguir adelante.“Las dificultades hay que enfrentarlas con todo, siempre mirar hacia el futuro y no perder el rumbo, buscando soluciones para todos y cada uno de los que están pasando mal y saber que se puede, lo que hay que lograr es que todos se sientan motivados a alcanzar sus metas y demostrarles que ya hay muchos que al logrado los objetivos planteados. Pero algo que es clave en todo esto, es que no es el estado quien debe, a toda costa, imponer un camino a seguir, sino que el estado, debe encontrar aquellos referentes, sus pares, que sean ejemplo y logren contagiar que el cambio es posible.“Lo tradicional ha sido que grandes técnicos o profesionales en distintas áreas salgan a “predicar” e intentar lograr cambios de un día para otro, no verán a esa persona, que puede tener las mejores calificaciones, como un referente, seguramente se imaginaran que llego donde esta, porque partió desde otro lugar y quizás ellos nunca lo logren hacer. Pero en cambio, si buscamos a sus pares, ejemplos dentro de su comunidad y ayudamos a que ellos puedan contar su experiencia, seguramente puedan lograr ver en ellos, que hay un camino posible de superación.“El estado debe si dar la mejores oportunidades para llevar adelante este cambio, si vamos a pensar en escuelas o liceos para los lugares donde el contexto es más crítico, debemos pensar en lo mejor, si vamos a ver que docentes ponemos allí, tenemos que pensar en los mejores, cuando planifiquemos hagámoslo en grande y transmitámosles que ellos se lo merecen, que es de ellos y es su gran herramienta para salir de donde se encuentran.“Hay que terminar con el estado asistencialista, terminar con las practicas donde se mantiene a las personas en un determinado estatus social y no le damos oportunidades verdaderas de desarrollo. Las asistencias que dará el estado serán de calidad, mejores que las qué hay hoy en día para que la ayuda sea con el fin de superarse y no la de estancarse como lo son hoy. Ya van 15 años de este tipo de políticas, con ejemplos varios en el mundo entero y nunca funcionaron. Ahora es el turno de llevar adelante políticas sociales en serio y que ayuden a superarse a todos aquellos que lo quieran, darle alas para volar porque el límite se lo pone cada uno. Como nos dijo Pablo en aquel día, pensemos que “para ellos, lo mejor”.