Viernes 21 de enero, 2022
  • 8 am

Multas de tránsito

Rodrigo Goñi
Por

Rodrigo Goñi

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Por Rodrigo Goñi
Hace alguna semanas decíamos: “Seguramente fruto de la falta de dinero en las arcas municipales, la intendencia ha anunciado que próximamente instalará en nuestra ciudad, los radares automáticos con los que controlará no solo la velocidad, sino también que el vehículo esté al día con el pago del impuesto de patente de rodados.
Cuando un contribuyente se atrasa con el pago de un impuesto, la Intendencia le aplica un 20 % de multa, siendo esta la sanción, más el recargo por los días de atraso, siendo esta la compensación por el tiempo transcurrido.
De manera que es claro que el no pago de patente, ya tiene su sanción, y es claro también el principio de que no debe haber doble sanción por la misma falta, por lo que no entendemos que infracción de tránsito sancionable se comete por circular con el impuesto atrasado.
Aceptar que se puede cobrar una multa de tránsito por el no pago de un impuesto, equivale a sostener que el no pago del impuesto implica la prohibición del uso del vehículo, o de otra manera, que el impuesto de patente de rodados, implica una habilitación para circular.
Pretender esto, es como si la intendencia dijera que el que no paga el impuesto de contribución inmobiliaria, no puede vivir en su casa.”
El tema con las patentes es que pasaron de 224 millones de pesos a 318 millones en apenas 6 años, un aumento de 40 % en pesos ajustados por inflación, y esto es insostenible para muchas personas, lo cual se nota claramente en las multas y recargos que pasaron de 4 a 12 millones de pesos. Agregar multas sobre multas, solo logrará que cada vez más personas se conviertan en deudores contumaces, pero no logrará el cometido de que todos paguemos nuestros impuestos.
Ya son muchos los que han tirado la toalla y no pagan, asumiendo el hecho de conservar su viejo vehículo porque la deuda por impuestos supera su valor, y si ahora además, le agregamos sanciones extras a aquellos que, circunstancialmente (seguro de desempleo, pérdida del empleo, enfermedades y mil etcéteras), se han atrasado, lo que va a ocurrir es que sumaremos más salteños a las filas de los “deudores contumaces”.
Los impuestos los debemos pagar todos, y quien no lo haga tiene su debida sanción, pero cargar con sanciones extraordinarias a los contribuyentes, solo provocará la pérdida definitiva del contribuyente, y esto, a la larga, significará más cargas tributarias para los demás.
La política tributaria no es una ciencia exacta, y su buena implementación pasa por lograr que todos podamos pagar nuestros impuestos, pero nunca pasa por la acumulación de sanciones.