Miércoles 18 de septiembre, 2019
  • 8 am

Las personas que más consumen sustancias nocivas para la salud tienen edades entre los 18 y 35 años

Por Andrés Torterola.
Ante una nueva manifestación de preocupación de padres y familiares que tienen dentro de su círculo más íntimo a personas con uso problemático de drogas, CAMBIO dialogó con el referente del Dispositivo Ciudadela Psicólogo Mario Souto, quien al hacer referencia al tema dijo que cada vez son más jóvenes las personas que consumen. Para eso existe el sistema de alerta temprana, que se trata de un dispositivo a nivel nacional donde se detectan las situaciones de consumo de sustancias nuevas e ingreso de éstas al país, eso dispara alertas.
PERCEPCIÓN DEL RIESGO
En este momento se está trabajando en la percepción y el riesgo. Las personas que más consumen son de 18 a 35 años, pero ¿qué sucede en los más jóvenes o en los adolescentes? Sucede que la percepción del riesgo está disminuida, es decir la que tienen los adultos, no es la misma de la que tiene una persona de 14 o 15 años, por eso el objetivo es trabajar en la prevención y eso no tiene resultados a corto plazo. Cuando algún familiar tiene conocimiento de que alguien de su círculo está teniendo consumo problemático, la sugerencia es que concurra al Dispositivo Ciudadela, allí se le brinda una entrevista asesorando y brindándole espacios terapéuticos grupales.
Lo primero que se hace es bajar el nivel de angustia y ansiedad que la persona tienen ante la situación que no sabe cómo manejar, se elaboran estrategias en conjunto para lograr un acompañamiento en este proceso de situaciones iniciales, se trata de elevar la percepción o acompañar y no emitir juicios de valor, la ayuda consiste en que se abran otros dispositivos, la posibilidad está, se la brinda en forma permanente.
RESPONSABILIDAD DE LA FAMILIA
No solamente van las personas en situación de consumo problemáticos, sino también los familiares, muchas veces las personas que integran el entorno familiar no concurren a esas reuniones, pretenden dejar al joven solo en recuperación. Debe existir responsabilidad del estado, pero también de la familia. En cuanto a las internaciones voluntarias o compulsivas el psicólogo Souto dijo que no siempre es necesaria la internación, porque se ha asociado y se viene de un paradigma médico donde dice que es necesario la participación de alguien externo, en estos casos se asocia a la internación como lo esperado, pero se han dado cuenta que si entienden que la persona para su recuperación necesita a alguien más lo que se está haciendo es generando otra dependencia.
Desde el enfoque que trabaja el dispositivo ciudadela es empoderar a la persona que consume para que inicie el proceso y tratamiento de tal forma que si se encuentra en un entorno familiar que no lo apoya igual lo puede hacer. Cuando la familia no se hace cargo, se han dado internaciones compulsivas, pero no son las más saludables porque van a centros donde se trabaja con patologías mentales. Un centro residencial no es la panacea por eso se cree que lo mejor de todo sería un compromiso y responsabilidad de las tres partes, la persona con consumo, su entorno familiar, y el dispositivo ciudadela.