Lunes 21 de octubre, 2019
  • 8 am

La dama de la natación salteña

En entrevista con Diario CAMBIO la mejor nadadora de la historia del departamento contó detalles de su viaje a Cuba donde participó de un encuentro de natación al que fue exclusivamente invitada.
“Decidí ir primero que nada porque yo hace años quería conocer Cuba, y nos fuimos con otro compañero de natación de Montevideo” dijo sobre su viaje.
UNA VIDA NADANDO
“Acabo de cumplir los 80 años y ahora tengo un poco de ventaja porque nuestras categorías son de cinco años, y en este momento estoy compitiendo de 80 a 84. Eso me da ventaja porque cada año, más a mi edad, es mucho tiempo y cada vez son menos los que compiten. Sin embargo me encontré con cubanas. Una señora de 89 años, excelente nadadora, había un señor de 90 años, mucha gente longeva y cubanos.
El torneo estuvo muy bien organizado, me fue re bien. Nadé las pruebas clásicas mías que son 100 libre, 50 libre, 100 espalda, 50 espalda, 50 pecho y 100 pecho. Puse muy buenos tiempos en todo, gané todas las carreras, quiere decir que saqué el oro en mi categoría, El mejor tiempo y los mejores puntos en mi categoría, saqué 54 puntos, fíjate que son 9 por cada carrera. Después en las aguas abiertas, que le tenía bastante miedo porque yo me quebré el omóplato, no hace ni un año todavía, va a hacer ahora en julio, y quedé con un problema en un tendón pero seguí entrenando.
La cuestión es que le tenía miedo a los tres mil metros, pero me fue fantástico. Pienso que también tiene que haber sido la calidad del agua, su temperatura y la calidad, un agua limpia, era como si nadaras sobre un espejo”.
-¿Qué análisis hace de su participación en esta competencia?
“Me vine “requete” contenta, me fue muy bien, porque además bajé mis tiempos en aguas abiertas. Puse una hora cincuenta en los tres mil metros que ponía en las carreras normales, acá pasaba las dos siempre. Quiere decir que mejoré mis tiempos diez minutos, y eso es mucho tiempo”.
RUMBO A COREA
Los primeros días del mes de agosto se realizan las olimpíadas máster de natación y Margarita necesita apoyo para poder participar: “Mi sueño es ir ahora a las Olimpiadas Mundiales de Natación, lo máximo que hay en el mundo. Será en Corea del Sur. Es imposible hacerlo junto con las olimpíadas porque son miles de nadadores, fíjate que en Hungría en las olimpiadas mundiales llegamos a ser diecinueve mil competidores”.
-¿Logró ahora los tiempos para clasificar?
-Sí, los logré ahora. Andaba ahí, por ejemplo, en las pruebas de piscina no llegaba ya que tenía milésimas de segundos de diferencia. Pero no te puedes inscribir, ahora clasifique en pileta y en aguas abiertas.
-¿Cómo se entrena?
-Voy a nadar todos los días pero en el entrenamiento es lunes, miércoles, viernes y sábado. Los demás días voy y nado sola; y hago lo que me falta. Felipe Vidal me ha corregido mucho en este sentido.
-¿Se alimenta diferenciado?
“Yo no hago absolutamente nada de dieta, tengo una diabetes 2 que la regulo con el ejercicio, voy bárbaro, me controlo cada tres meses y no tengo problemas por cómo me ejercito. Eso también me lleva y digo, veo tanta persona de mi edad desmerecida por no moverse, que a mí me gustaría que se hiciera algo más positivo. Por ejemplo, no puede ser que en Salto existan tantas piscinas barriales y funcionan solamente de diciembre a febrero, y el resto del año están cerradas”.
-¿Cómo logra estar así a su edad? ¿Es especial?
“No es admirable, lo hago porque toda la vida lo hice. Tuve cinco hijos, trabajé y trabajo porque de lo contrario no puedo bancarme los viajes. Nadie me da nada. Ahora sí estoy pidiendo sponsor para poder viajar a Corea. Yo siempre digo, hoy puedo, mañana nosé. Yo tenía miedo a las aguas abiertas y sin embargo nadé los tres mil metros, y salí. Yo no te voy a decir que no me cansé pero no salí agotada, como salgo en las de acá. A veces salgo y me acuesto en la playa”.
-¿Qué competencia te costó más?
-Competí en Chile, hice cinco mil metros en aguas abiertas, requeté fría el agua, catorce grados y con traje igual lo hice. Fue muy dura esa prueba que la gané en Arica sobre aguas del Pacífico. Helada. Para finalizar Margarita Kemayd agradeció y expresó: “La verdad que fue un viaje espectacular, porque fue la Cuba que yo quería conocer. Fui a las dos ciudades centrales más importantes de allí, Sancti Spíritus y Trinidad, con un calor de cuarenta y seis grandes. Son ciudades antiguas que se mantienen tal cual a través de los años”.