Martes 13 de abril, 2021
  • 8 am

A partir del domingo tiene que empezar otra campaña electoral

Pablo Mieres
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Pablo Mieres

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Pablo Mieres

En pocos días habrá terminado la primera etapa del ciclo electoral. El próximo domingo se definirán las candidaturas presidenciales de todos los partidos y comenzará la verdadera campaña electoral que, en cuatro meses, decidirá los próximos cinco años de la vida de nuestro país.

Para nosotros será el comienzo de la campaña en serio. El Partido Independiente entrará a la cancha a jugar a fondo, porque se comienza a jugar el destino de los uruguayos.

Sevrini & Asociados

Como se habrá visto, en esta etapa que termina, no hemos hecho publicidad y hemos trabajado con mucha tranquilidad, sabiendo que las definiciones del domingo 30 para nuestro partido son estrictamente internas, en la medida que no tenemos competencia.

Hace semanas que “nos salimos de la vaina” por empezar la campaña a fondo. Un proceso electoral cuyo resultado final determinará qué características tendrá el futuro gobierno y qué le tocará vivir a los ciudadanos de este país.

Tenemos la convicción profunda de que nuestro partido será absolutamente definitorio para evitar la confrontación, la polarización y la división maniquea en nuestro país.

Cuántos más votos tenga el Partido Independiente, más posibilidades habrá de que el nuevo gobierno no quede preso de los extremos, sea de la izquierda populista y dogmática o de la derecha de tono autoritario. Porque es un dato que ambas expresiones se han fortalecido en los últimos tiempos.

La única garantía de un gobierno sensato, serio, responsable, respetuoso del Estado de Derecho, con reflejos republicanos, sin retrocesos en materia de los derechos ciudadanos y con fuerte preocupación por los más débiles, sin caer en planteos demagógicos, es que nuestra opción política tenga el peso electoral suficiente para definir las mayorías gubernamentales.

A esto dedicaremos toda nuestra energía en los próximos cuatro meses, seguros de que una gran mayoría de los uruguayos comparte estas preocupaciones.

Estará en nosotros convencerlos de que nuestro camino es la certeza de esa garantía.

Justamente por estas convicciones es que no podemos dejar pasar nuestra enorme preocupación por lo que ha sido esta campaña electoral que culmina esta semana de cara a las Elecciones Internas.

Nunca nuestro país había vivido una afectación tan profunda de ciertas reglas fundamentales del juego político que habían caracterizado nuestra convivencia política.

Hemos asistido a un compendio de “malas prácticas” en estos seis meses que culminan el próximo 30 de junio, como nunca antes vimos en nuestra historia política.

Demagogia, violación de la veda publicitaria, campaña sucia, gobierno participando de manera indebida en la campaña, discurso antipolítico y anuncio de incumplimiento ante un eventual pronunciamiento popular. Impactante colección de gestos y conductas que afectan las reglas de la convivencia democrática y republicana.

En efecto, al ritmo de los dólares, dos millonarios se llevaron puesta la norma que establece un tiempo de veda publicitaria. Desde enero en adelante asistimos a una violación sistemática de la veda que ha sido históricamente respetada en todas las campañas electorales anteriores. Una afectación muy grave de las reglas de juego que no debería reiterarse en la próxima etapa de la campaña electoral.

Como si todo lo antedicho fuera poco, hemos observado a un gobierno que, con total desparpajo, ha decidido utilizar recursos públicos para sumar en favor del partido de gobierno. Desde el acto político que protagonizó el Presidente el 1° de marzo en el Antel Arena, disfrazado de rendición de cuentas, hasta el uso abusivo de las mal llamadas “campañas de bien público” convertidas en propaganda de “autobombo” del gobierno, afectando definitivamente las reglas republicanas.