Jueves 12 de diciembre, 2019
  • 8 am

Nin se come un frankfurter

Andrés Merino
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Andrés Merino

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Diario

Por Andrés Merino
En estos días cayó a mis manos un importante reportaje que le realiza el diario alemán Frankfurter Allgemeine al Canciller uruguayo Nin Novoa. Dicho rotativo es el más importante e influyente de su país y señalo lo destacado de la ubicación de la nota. Una buena oportunidad de recordar a los europeos que el Uruguay ocupa un lugar en el mapa que se encarga de patear a la tribuna nuestro ministro, contestando obviedades en la primera parte y tratando de explicar la absurda posición de nuestro gobierno con respecto al tema Venezuela en la segunda.
El periodista en definitiva se divierte con él, y lo lleva sin piedad contra las cuerdas a su antojo a un interpelado pobre en explicaciones y justificaciones.
Pensar que desde que me conozco escuché a uno y otro gobierno, fuese del color que fuese, enorgullecerse del respeto del que gozaba nuestro país en el concierto internacional! Hoy la Historia es bien diferente, y cuando de enfrentar a órganos periodísticos serios se trata, nuestros representantes no pueden evitar hacer papelones tratando de justificar nuestra amistad y apoyo a los peores dictadores y gobiernos que asomen en donde sea, presos de compromisos asumidos por razones ideológicas o de índole más terrenal, por así llamarlas (plata regalada por Chávez y Maduro, Envidrio, Pato Celeste, empresas inviables reflotadas con regalos venezolanos, etc.).
En suma, la primera parte del reportaje a Nin toca el tema de la situación actual de los bloques regionales y las perspectivas del Mercosur. Contesta nuestro ministro a nivel liceal mejorado, soslayando cuidadosamente el mencionar que al actual pantano de relaciones comerciales regionales en el que chapoteamos nos zambulló en los últimos quince años una Política Exterior basada en afinidades ideológicas muy lejana a una actitud comercial seria.
El reportero del Frankfurter, pasado el primer round de la nota, y viendo el pobre arsenal de razones expuestas por el entrevistado, no duda en hacerlo pasar un verano cuando lo apura con el tema Venezuela. Nin comete un pecado mortal de Comunicación: en determinado momento, al quedar sin posibilidad de respuesta coherente, intenta pegar un portazo diciendo ” de eso no voy a hablar”. Y lo peor es que luego, ya entreverado sin remedio, sí habla, atacando a la Oposición venezolana acusándola de no haber participado de las últimas elecciones; debe ser el único diplomático de la galaxia que no se enteró del acoso a que es sometida dicha oposición, de los presos políticos, de la censura total de prensa, de los colectivos armados, de los narcomilitares, y suma y sigue.
Pero va más allá Nin, fatalmente desbocado, niega que haya asesores militares cubanos en Venezuela basándose en que el Ministro de Relaciones Exteriores cubano se lo negó. Se chupa el dedo nuestro Canciller? Me parece que no. Es un hombre inteligente, pero a esa altura del reportaje derrapaba sin remedio, y coloca la frutilla de la torta al decir que no se debe considerar ninguna salida en el país caribeño sin la presencia de Maduro.
¡Qué Frankfurter le hicieron comer al jefe máximo de la diplomacia uruguaya!