Martes 16 de julio, 2019
  • 8 am

Velázquez: el gurú de la fisioterapia en Aguada

Mauricio Velázquez integra la sanidad de Aguada, el recientemente coronado campeón de la Liga Uruguaya. Su tarea allí es fisioterapeuta, pero además ésta función también la desarrolla en el área médica de Peñarol. En dos instituciones la presencia del salteño, con lo que ello significa. Estar en dos de los equipos más grandes del medio deportivo del país. Velázquez, dentro del poco tiempo que dispone, ya que su actividad es amplia y lo explica en una de las preguntas, también formó parte de planteles salteños pero como protagonista. Es de Salto Uruguay, es club de sus amores, y del cual tiene vigente sus recuerdos desde los primeros pasos. Joven, con mucho por dar en la profesión, lleva adelante una responsabilidad en dos clubes que siempre están en las primeras noticias. Su profesionalidad en el trabajo, lo hace tan valioso como los que definen cada partido.
–¿Cuáles son las sensaciones de poder ser campeón con Aguada desde tu función como integrante de la sanidad del equipo?
-Sensaciones de alegría, felicidad, revancha, trabajo cumplido y feliz por el grupo que se formo, todo lo que se vivió durante el año, cambio de entrenador, cambio de extranjeros, etc. Pero siempre que nos golpearon este plantel sacaba la cara y iba al próximo partido como si fuera una final.
-¿Dónde están las diferencias en la consagración con respecto a la del 2013?
-Fue muy distinto al campeonato; venía muy cargado de toda una generación que no había visto salir campeón a Aguada en su vida, lo había visto bajar, subir, pero no campeón Federal o Liga. Entonces era increíble lo que transmitía la gente y este campeonato fue la revancha del año anterior; todos sabemos que este deporte te da revancha a la semana y no hay tiempo de lamentarse nada, pero volver a jugar la final contra Malvin, un 7° partido, que si no es el equipo de la década está muy cerca. Mantienen una estructura desde mucho tiempo y año a año apuesta a más, y teniendo al mejor jugador uruguayo enfrente como Nicolás (Mazzarino), fue increíble. Pero aguada sabía muy bien que teníamos que hacer para ganar, y por suerte en ese último partido logramos todos los objetivos que teníamos planteados y así y todo fue un final incierto.
Gracias a Zach (Graham) que se iluminó en el último cuarto, y al mono que leyó eso y se la ponía en las manos (risas).
¿Qué puntos tienen en común con Peñarol, donde también trabajas?
-Y los puntos en común con Peñarol es la caja de resonancia que son los dos cuadros, las hinchadas que apoyan todo el tiempo y no te dejan que bajes la guardia en ningún momento. Creo que las finales de Liga es el momento del básquet porque era tema diario en todos lados, en la calle, en Peñarol, y mensajes de muchos amigos del interior siguiendo las finales. Era increíble.
¿Qué me podés contar de Migyel Volcan, como entrenador de Aguada?
-Es un técnico con mucha experiencia, muy profesional, y enojón cuando alguno estaba en la luna. Un tipo que tenía muy claro a qué quería jugar y como llegar a eso muy intenso. Para nosotros, la sanidad, era todo un cambio porque ya hacía dos años que veníamos trabajando con Fernando Cabrera y es como empezar de nuevo acostumbrarnos a la forma de trabajar de él. Pero la verdad nos la hizo muy fácil, tuvimos una charla cuando llego, le explicamos cómo trabajábamos nosotros y él la forma suya y de esa forma se hizo muy fácil. Miguel es de esas personas que podrías hablar de básquet 24horas seguidas sin aburrirte; creo que para Germán Cortizas y Fernando Cabral fue una universidad intensiva.
-Alguna vez te imaginaste estar donde estas, porque Aguada y Peñarol se dice que es “pueblo”. No debe ser sencillo ¿o sí?
-Ni en un millón de años hubiera imaginado esto; estar en estos dos cuadros grandes, vivir el día a día es increíble y si coronas el año con un campeonato se viven experiencias que no creo que se puedan vivir en otro cuadro. También te implica mucho tiempo lejos de la familia, de los amigos, hay muchos momentos que pasó más horas en Peñarol o en Aguada que en mi casa pero gracias a Dios tengo una familia que me banca a morir y eso lo simplifica.
¿Que se extraña de Salto?
-Paaa…muchas cosas, el ritmo de vida, amigos, poder compartir un mate o un asado tranquilo, la ciudad, la Costanera de tarde o de noche, cada vez que voy que son pocas al año, uno trata de juntarse con amigos que hace tiempo no veo. Hablar de viejas historias, pasar por el “Uru” a saludar y jugar un rato, ir a mirar alguna practica. Ojalá pudiera ir muchas más veces al año.