Lunes 14 de octubre, 2019
  • 8 am

El número de herradura que lleva un caballo “no es negociable”

El mundo del caballo apasiona y cada vez conquista más jóvenes en diferentes disciplinas o simplemente para una recorrida en el campo. En Agropecuaria Salto, se realizó hace poco tiempo atrás una jornada para hablar del herrado del caballo a nivel deportivo, donde los niveles de exigencia son mayores, sin embargo para quién brindo la charla un buen herrado es “para todos los caballos” y afirmó que el número de la herradura que lleva un equino, “no es negociable”.
El Herrador Nicolás Centeno, en su presentación recordó una frase celebre en el mundo equino: “si no hay pie, no hay caballo”. Luego en diálogo con CAMBIO afirmó que no tener un equino con buen pie “es como tener una Ferrari y no tener las cubiertas que lleva”. El profesional dijo que un buen herrado del caballo permite “disminuir las posibilidades de ruptura tanto de tendones, ligamentos u ósea de los caballos en entrenamiento”, si bien reconoció que un animal igualmente puede “romperse”, con un buen herrado “disminuimos la cantidad de rupturas”.
Los errores que comúnmente se cometen, por falta de conocimiento, es “bastante fácil” de resumir según el profesional y dijo “el pie hay que balancearlo, es como una cubierta de un auto, tiene que estar bien balanceada para que funcione bien”. Centeno dijo además que existen muchos errores como “herraduras cortas, sacar mucho casco, despalmar los caballos, todo eso pasa por no estar informado bien cuáles son los balances del casco” y remarcó que “lo que hay que hacer para balancear un casco desvasandolo y después poniéndole la herradura”.
CONOCER AL
CABALLO
Para evitar este tipo de problemas el herrador recomendó “conocer un poco de anatomía del caballo, las partes que tienen la pata y las manos, porque hay que conocer cómo funcionan, es fundamental para razonar después como desvasar un caballo para herrarlo”. Centeno explicó que “uno recorta el casco de cierta manera para que quede balanceado y después ponemos la herradura”. En este sentido dijo que “hay varios balances, que este largo de pinza y alto de talones, o al revés, que no tenga talones ni pinzas, tenemos que lograr que tenga un buen balance 50% y 50% para cada lado y sí no podemos lograr eso con el desvasado, después tenemos la ayuda de la herradura”.
A la hora de herrar un caballo, “el principal problema que tenemos casi todos los herreros es con los talones de los caballos” dijo Centeno, quién explicó que es donde se concentra la mayor presión a la hora que el caballo adquiere velocidad. “En los aires del caballo después del trote, cuanto más aumenta el ritmo lo que más apoya son los talones, entonces es lo que más tratamos de cuidar” explicó. Sobre esto dijo que hay que “darle apoyo” y señaló que si bien hay que cubrir todos los balances, es en los talones donde “está el principal cuidado de todos”. Luego de encontrar el punto de equilibrio de un buen casco, se debe colocar la herradura y en este sentido Centeno explicó que “por poner una herradura grande o larga no quiere decir que estamos haciendo las cosas bien”. El herrador profesional explicó que “el caballo como el humano lleva un número de zapato, entonces ese número hay que respetárselo”.
Explicó que al colocar la herradura se puede dejar la misma más abierta o más cerrada, “pero para todos los deportes, para todos los caballos, el número que lleva de herradura no es negociable, no le podemos poner un número menos o un número más, tenemos que buscar el número que le quede bien al caballo”.