Viernes 19 de julio, 2019
  • 8 am

Entores y preñez son los principales factores que afectan los números económicos de las empresas ganaderas

“Cuando uno analiza los sistemas criadores, las variables más importantes son la cantidad de vacas entoradas por hectárea y el porcentaje de preñez. Son los dos factores que más pesan” sobre los resultados económicos, más que el tipo de cambio cuya importancia “está mucho más abajo. Luego le sigue el peso de las vacas y luego el peso de los terneros”, dijo el Ing. Agr. Ignacio Buffa de la consultora Apeo. La consultora Apeo realizó un estudio sobre los números del sistema de cría comparando resultados del otoño 2018 a otoño de 2019. El Ing. Agr. Ignacio Buffa explicó los resultados alcanzados y destacó la importancia del entore y el índice de preñez.
“Hace unos días en el taller de preñez de INIA se mostraron resultados que llegaron al 80,6 %” lo que constituye un dato al que “hay que darle la real dimensión porque son muy importantes”. En ese sentido en la consultora Apeo “analizamos los datos de preñez en los 17 talleres realizados por INIA y lo comparamos con el porcentaje de marcación en el país, obteniéndose el dato de que esa información que arroja el taller resulta en 10 puntos menos”. O sea que “ese 80,6 % de preñez del taller, en el Dicose (División de Contralor de Semovientes) de 2020 es de 70,6 %”, explicó.
Agregó que “el promedio del país es de 64 %, o sea que este año arrojó 6 puntos más que son U$S 200 millones más en toda la cadena productiva, o sea son U$S 100 millones más en el otoño que viene para los criadores, y si esos terneros engordaran son U$S 100 millones más a partir de 2021”.
OTOÑO 2018 VS. OTOÑO 2019
Buffa explicó que en Apeo se hace un seguimiento y monitoreo de resultados económicos, y “uno de los sistemas es el de cría que entora media vaca por hectárea, tiene el 80 % de preñez, es un sistema que con esa cantidad de vacas por hectárea nos arroja una carga de 0,62 unidades ganaderas en invierno”.
“Es un sistema que cuida las condiciones de la vaca y es cien por ciento en campo natural: media vaca por hectárea, 80 % de preñez, eso se traduce en 74 % de marcación y cien por ciento campo natural”, subrayó.
Sobre ese sistema ¿qué pasó en este otoño 2019 frente al otoño 2018?, se preguntó el técnico.
“Por el buen año que tuvimos”, este año “los ganados están más pesados. Hay mayores pesos de venta en terneros, terneras de descarte y vaca de invernada, en promedio estamos 10 % arriba con respecto a los pesos de venta del otoño de 2018”.
A la hora de analizar los resultados, este sistema criador “va a tener un impacto por el lado de los pesos, 10 % más”, dijo.
Port otro lado los precios han tenido “un aumento interesante. Los terneros en torno al 4 %, las terneras 17 % y las vacas de descarte entre el 20 y 23 %”.
Este sistema entonces “tiene 10 % más peso y más precio en ese retorno”. Más peso y los kilos más caros, lo que “va a impactar por el lado de la facturación”, aseguró.
“Por el lado de los costos” está “el efecto por el tipo de cambio. En otoño del año pasado estábamos con un cambio de $ 29 y hoy es de $ 34 o $ 35, lo que hace un aumento del 18 %. Si aumenta el tipo de cambio, muchos de costos que tenemos en peso van a bajar”, razonó el Ing. Buffa.
Con todas estas variables “ocurre que la facturación de 2019 respecto a 2018, aumenta entre 27 % y 30 %, pasando de U$S 150 a U$S 190; toda la estructura de costo directo de la empresa baja 12 %; los costos fijos se reducen 5 %. Los costos totales (directos y fijos) bajan en el entorno del 8 %”.
El resultado final (mayor facturación de U$S 150 a U$S 190 y los costos totales que pasan de 90 a 85 en números redondos) da que “el ingreso de capital que es lo que queda de plata, en otoño de 2018 fue de U$S 60 y en otoño de 2019 de U$S 109. O sea que hay un incremento importante en el ingreso de capital con el cual se debe pagar la renta, las inversiones, etc”.
En conclusión “este otoño recoge el aumento de peso (10 %), el aumento de precios (5 % a 20 %) y la reducción de costo (8 %) por el efecto tipo de cambio”.
Ahora bien, “si hay que pagar renta ponemos 40 kilos, la mitad de novillo y la mitad de vaca, la renta aumenta de U$S 63 en 2018 a U$S 68 en otoño 2019. Lo que da que el ingreso neto después de pagar la renta que en 2018 era casi U$S 0 (-U$S 2), este año es de U$S 40”. “Todo esto con el sistema de media vaca por hectárea, 80 % de preñez y 74 % de marcación”, subrayó.
LA VARIABLE QUE MÁS PESA
Analizado el resultado “la primer pregunta que hay que hacer es, en un sistema criador, cuál es la variable que más pesa”.
“Cuando uno analiza los sistemas criadores, las variables más importantes son la cantidad de vacas entoradas por hectárea y el porcentaje de preñez.
Son los dos factores que más pesan, el tipo de cambio está mucho más abajo. Luego le sigue el peso de las vacas y luego el peso de los terneros”.
Consideró que “es una buena noticia que las variables que determinan resultados económicos” “pueden ser manejadas por los productores, y no son exógenas como el tipo de cambio. Por eso los productores son los verdaderos protagonistas”, destacó sin que por eso se desconozca la importancia del precio y el tipo de cambio que también “contribuyen a mejorar los resultaos, pero los factores más importantes son la carga de vacas y la preñez”.
De todo lo anterior surge “el comentario que Uruguay sigue entorando la mitad de sus vaquillonas en más de tres años”.
LA VACA LA TIENE UN PESO IMPORTANTE
Consultado sobre la importancia de la vaca en los sistemas criadores Buffa dijo que “es mucha, se venda flaca o gorda, porque significa más de la mitad de los kilos que va a vender el sistema criador. Independientemente de si vendo flaca o gorda, la vaca tiene un peso muy importante”.
Sin embargo el resultado económico del que tiene alta preñez “siempre es superior al que tiene baja preñez, y es independiente de las relaciones de precio.
En un sistema con 60 % de preñez no hay palta que me pague la vaca que iguale el resultado económico con un sistema con 80 % de preñez y venda las vacas de descarte que tenga”, argumentó.
“La vaca siempre es importante”, sea la preñez de 60 % o de 80 %, pero en este segundo caso “siempre se tendrá mejor resultado económico”, insistió.