Viernes 16 de abril, 2021
  • 8 am

Los números municipales II

Rodrigo Goñi
Por

Rodrigo Goñi

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Por el Cr. Rodrigo Goñi
Otro año con pérdidas cuantiosas en el sector turismo de la intendencia, este año hablamos de un millón cuatrocientos mil dólares, y suman desde el 2011 para acá, casi once millones de dólares.
Naturalmente hay quienes opinan que el departamento de turismo de la intendencia es beneficioso para Salto en la medida que contribuye a desarrollar el sector, lo cual sería buena cosa si estuviera medido su accionar, sus costos y sus resultados, pero la realidad indica que las pérdidas vienen dadas por la hotelería municipal, y que la recaudación por todo concepto de turismo, no alcanza ni siquiera para pagar los sueldos del sector.
Duele pensar que más de la tercera parte de lo que pagamos por el impuesto de Contribución Urbana, se va para cubrir las pérdidas del sector, o que las pérdidas del sector desde el 2005 para acá, equivalen a un tercio de la deuda municipal.
Salto tiene carencias de todo tipo, no solo en la infraestructura básica, sino en temas que hacen a la vida misma de los salteños, donde la vivienda es una de ellas, donde se habla permanentemente de planes y acciones pero es muy poco lo efectivamente realizado, ¿o acaso se cree que haciendo veinte viviendas por año se solucionará la falta de miles de ellas?. Hace veinte años que la intendencia no compra tierras para urbanizar, la gente ocupa tierras y genera asentamientos, mostrando la cara más indigna de un Salto que supo ser una gran ciudad, dándonos una bofetada a todos los salteños que miramos para el costado pretendiendo que el problema no es nuestro, pasando por alto que una sociedad que vive en tamaña desigualdad, no tiene un futuro más que de problemas.
Sin embargo, los casi diecisiete millones de dólares perdidos inútilmente, hubieran dado más de novecientas soluciones habitacionales.
Es imprescindible poner en valor las termas municipales, asegurar ingresos para las arcas municipales, terminar con la sangría de recursos, provocar el desarrollo de los parques termales con inversión genuina y creación de empleo.
Las últimas administraciones han perdido de vista el deber ser de las cosas, la intendencia al servicio de la gente, no debe confundirse con la intendencia al servicio de los aparatos políticos, de los amigos del intendente de turno; no debe sustituirse el hacer, con el humo publicitario permanente que la intendencia hace; el departamento de comunicaciones que creara Coutinho y que Lima está encantado de mantener, lleva gastado en ocho años, más de seis millones de dólares, solo en el 2018, se gastó novecientos mil dólares en publicidad.
De nuevo, por hacerse auto bombo, hemos perdido la oportunidad de generar otras trescientas soluciones habitacionales decorosas, y la cuenta se sigue acumulando, y será mayor en este año electoral.
En nosotros está el poder del cambio, cada uno lo hace, cada uno es responsable.