Viernes 16 de abril, 2021
  • 8 am

1982 – 2002 – ¿2022?

Rodrigo Goñi
Por

Rodrigo Goñi

226 opiniones

Por el Cr. Rodrigo Goñi
Esta semana fueron publicadas las cifras que orientan sobre lo que está ocurriendo con la producción industrial en Uruguay, y de ellas extraemos los siguientes comentarios:
“La producción de la industria manufacturera cayó 9,9% en junio frente a igual mes de 2018, según los datos divulgados ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE)”.
“En un escenario de larga recesión industrial y aumentos del salarios real, las industrias reducen fuertemente el empleo, que se sitúa en los mínimos desde 2003”, indicó el socio de la consultora Deloitte, Pablo Rosselli”.
“Es que los indicadores laborales registraron variaciones negativas en junio, “evidenciándose una caída del 9,3% por parte del índice de Horas Trabajadas por Obrero y del 4,5% del índice de Personal Ocupado”, señaló un informe del Centro de Investigaciones Económicas (Cinve)”.
“Según el Cinve, “la caída (del núcleo industrial), el mes siguiente al primer aumento interanual del año, corrobora la noción de que la industria se encuentra seriamente comprometida, noción que se ve reforzada al observar la continuidad del proceso de reducción de puestos de trabajo y horas trabajadas”.
O sea, la producción industrial no para de caer, por lo tanto aumenta el desempleo, y obsérvese que el empleo industrial se ubica en los niveles del año 2003, plena crisis del gobierno de Batlle.
Hemos dicho varias veces que el crecimiento uruguayo a esta altura es una engañifa, sostenida a base de endeudamiento estatal, porque en la medida que el Estado gasta cada día más, y el sector real de la economía no crece y se achica, lo que ocurre es que cae también la recaudación de impuestos y por lo tanto el déficit de las cuentas públicas se agranda, generando el escandaloso endeudamiento estatal que estamos viviendo, a razón de tres mil millones de dólares por año.
El día, cada vez más cercano, que el mundo no nos preste más, se cae toda la estantería.
Esta semana presenciamos también el resultado de las elecciones argentinas, donde el gobierno, que seguía un camino bien parecido al del gobierno uruguayo, con endeudamiento, ajuste fiscal y achique del sector privado, real, de la economía, donde todo estaba sostenido también en base a endeudamiento, lo que ocurrió fue que el mundo comprendió que era poco probable que Argentina pudiera pagar sus deudas, y en consecuencia se generó una fuga de capitales que hizo aumentar el dólar a cifras siderales.
De manera que, el camino que proponemos los blancos, creando una regla fiscal y ahorrando en el gasto estatal, es el camino que mejor protege el salario y el empleo.
Porque de seguir este camino, la economía, más temprano que tarde, ajusta sus cuentas y genera los descalabros que tanto daño nos hacen, y donde siempre el que menos tiene, es el que más sufre.
En 1982 (dictadura), en 2002 (Batlle), nos pasó, y el Frente Amplio nos está conduciendo a que nos vuelva a pasar.