Miércoles 18 de septiembre, 2019
  • 8 am

Con la 1786

María Noel Rodríguez
Por

María Noel Rodríguez

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Por María
Noel Rodríguez
Se puede decir que entramos en la recta final de cara a las elecciones nacionales pero dos acontecimientos marcaron la agenda reciente. Uno de ellos fue la impresionante movilización estudiantil que hubo en todo el país conmemorando el 14 de agosto, Día de los Mártires Estudiantiles y esto tiene mucho que ver con lo que va a ocurrir el 27 de octubre. Es que la gran movilización estuvo impregnada por el rechazo a la reforma constitucional que promueve la militarización de la seguridad pública, la cadena perpetua y la generalización de las políticas públicas. Fue una masiva convocatoria a que en las elecciones de octubre no se debe poner la papeleta, teniendo claro que el miedo no es la forma. La FEUU convocó en todo el país con la consigna “contra el miedo y el retroceso” con claridad conceptual. Pero este hecho también marca la gran participación de los jóvenes en asuntos de interés nacional, en política y cómo, independientemente de ser generaciones nacidas en democracia, tienen memoria y quieren justicia por los hechos acontecidos en dictadura, como el asesinato del joven estudiante y trabajador Líber Arce.
El otro hecho de trascendente importancia fue la gran victoria popular en Argentina, un mensaje de rechazo al desastre neoliberal del gobierno de Mauricio Macri y su gabinete de empresarios. Varios políticos uruguayos felicitaban, cuando ganó las elecciones nacionales la victoria de Macri, pero nada dijeron sobre los nuevos millones de pobres, entre ellos niños, que marcan un duro futuro para el país porque cuando se afectan varias generaciones de la primera infancia, mucho cuesta revertir las consecuencias. Hubo analistas que comentaron acerca de las relaciones comerciales, del turismo, pero poco se dice de la terrible fragmentación social que se generó y cómo se quieren aplicar las mismas estrategias para poner pueblo contra pueblo.
El futuro de nuestro país sigue en pie, creciendo, falta avanzar y se necesita generar más puestos de trabajo, mejores oportunidades educativas, más inversión en viviendas, con eficientes empresas públicas y la negociación colectiva. Todo eso que Lacalle Pou y Talvi quieren sacar. Por eso el Frente Amplio debe ganar las elecciones, con mayoría parlamentarias y con una fuerte representación de las posturas de los trabajadores. Hay que salir al combate y eso significa convencer a todos los que tenemos cerca, reflexionando acerca de las mejoras en que vivimos, está en juego el futuro del pueblo uruguayo. Está en juego el futuro de todas esas primeras generaciones en las familias de estudiantes que por primera vez llegan a la Universidad.
En Salto tenemos un gran acuerdo frenteamplista que se expresa con la lista 1786, que apoya el senado de Óscar Andrade y Carolina Cosse, y la diputación de Álvaro Lima y que acompañan los camaradas Marcela Da Col y Daniel Dalmao. La lista 1786 es producto de un acuerdo entre frenteamplistas que se sienten identificados con los ejes que el compañero Óscar Andrade plantea y además hacen suya la frase Andrade: “Recorrer las calles, hablar con la gente, es el fuerte de la izquierda que no debemos perder”.
La 1786 presenta a un conjunto de compañeros con trayectoria y trabajo político, social y sindical, para integrar un equipo de diputación que trabaje por Salto, encabezado por el compañero Álvaro Lima.
La departamental Salto de Democracia Avanzada propuso dos compañeros para que se dediquen con mucha fuerza a aportar ideas y proyectos para el desarrollo de Salto y el país. Los compañeros son: Daniel Dalmao y Marcela Da Col. Ambos han dedicado su vida a la militancia sindical, y, en particular, a la democratización de la educación. Son integrantes del Comité Departamental del Partido Comunista y puntualmente Dalmao es miembro del Comité Central y Ejecutivo; mientras que Da Col integra la mesa nacional de la Asamblea Técnico Docente del Consejo de Secundaria.